Día de celebración para los mercados. Las Bolsas mundiales se han disparado en cuestión de minutos y el petróleo se ha hundido un 11% tras conocerse el anuncio de Irán de la reapertura total del estrecho de Ormuz mientras siga vigente el … alto el fuego entre Líbano e Israel. El régimen permitirá así el paso de todos los buques comerciales estos nueve días de tregua.
El Ibex 35 ha repuntado un 2%, el Dax alemán un 2,2%, el parqué francés un 2% y el italiano un 1,5%. En Wall Street, el Dow Jones recibía la noticia con una subida del 1,7%, el S&P500 con un alza del 1% y el Nasdaq con un incremento del 1,2%.
Subidas generalizadas en los parqués globales impulsados en primer lugar por ese alto el fuego entre Líbano e Israel y, en segundo término, por la decisión de Irán de reabrir el estrecho de Ormuz, que es precisamente lo que más está estrangulando a los mercados. La realidad es que desde el estallido del conflicto en Irán y sus ramificaciones por Oriente Próximo, tanto las Bolsas como las materias primas han experimentado una gran volatilidad.
El petróleo, por su parte, ha registrado una caída del 11% tras conocerse la noticia, para quedar incluso por debajo de los 90 dólares el barril. Cabe recordar que en algunos momentos de la guerra ha llegado a rondar los 120 dólares el barril. El mayor efecto sobre las economías ha estado en los precios energéticos y, por tanto, en la inflación, que ha repuntado de manera generalizada en el mes de marzo a consecuencia del encarecimiento del petróleo y, en algo de menor medida, el gas. El gas también ha experimentado un descenso del 8,2% tras anunciarse la reapertura de Ormuz.
En el caso de España, el encarecimiento de los precios de la energía, en especial de los carburantes, ha llevado la inflación a un alza de más de un punto porcentual en marzo con respecto a febrero. El IPC escaló al 3,4%, según reveló el INE, frente al 2,3% del mes anterior.
En este sentido, el objetivo que existe en Europa, marcado por el Banco Central Europeo (BCE) como garante de la estabilidad de precios y decisor de la política monetaria, es de que los precios crezcan un 2%. Esa meta de la institución, con la guerra de Irán, está lejos de conseguirse y el gran temor que existe en la actualidad es que el IPC de la eurozona y sus países vuelva a desbocarse como con la salida del Covid y la guerra de Ucrania.
