[Este artículo contiene SPOILERS de ‘FROM’ temporada 3]

From ha sido capaz de crear un universo de lo más intrigante, construyendo un misterio sobre otro y enredando cada situación al máximo de manera que al espectador le resulte muy difícil determinar cómo se van a resolver los problemas que plantea este pueblo maldito. Esa es su mejor arma: es capaz de enganchar desde el minuto uno porque lo que nos enseña es terrible e inexplicable.

Su creador, John Griffin, ha desarrollado una intrincada mitología que viene desentrañándose desde su primera temporada y ahora, con el final de la tercera, parece que por fin empezamos a comprender un poco las dimensiones de la macabra realidad que encierra el pueblo de From. Durante esta temporada hemos visto además cómo los habitantes se convierten poco a poco en su mayor amenaza, desquiciados, confusos y exhaustos.

Este último capítulo nos ha presentado a un nuevo villano, ha puesto en jaque la situación de Boyd y nos ha revelado varias informaciones clave para entender la naturaleza de la realidad en la que están atrapados. ¿Cuáles son? Veámoslas.

El embarazo de Fatima y el origen de los monstruos

Tras la desaparición de Fatima (Pegah Ghafoori), secuestrada por Elgin (Nathan D. Simmons) en su delirio de salvador, todo el pueblo se divide en parejas para tratar de encontrarla. Mientras Ellis (Corteon Moore) busca por los alrededores con Elgin, se da cuenta de que es posible que este sepa dónde se encuentra, y decide tomar partido junto a Boyd (Harold Perrineau) y Kenny (Ricky He). 

Dan orden de que Elgin no abandone la colonia y tratan de interrogarle. Sabiendo que probablemente él piensa que está haciendo una buena obra y que sus acciones los salvarán a todos, Boyd decide llevar a Sara (Avery Konrad) con ellos para que le explique de primera mano cómo ese terrible lugar es capaz de jugar con sus mentes para hacerles daño.

Sin embargo, al ver que Elgin no colabora, Boyd se ve obligado a cruzar una línea roja y decide sacarle la información “por las malas”, a base de martillazos, sin duda, un punto de inflexión para este personaje. A penas ha empezado a golpearle cuando aparece la agente Acosta (Samantha Brown), horrorizada por los métodos de Boyd. Mientras discuten si hay otra manera de sacarle la información, Sara toma la iniciativa y tortura de forma violenta a Elgin hasta que consigue que le cuente el paradero de Fatima.

Sin embargo, no consiguen llegar a tiempo y para cuando entran en el cobertizo, Fatima acaba de dar a luz y la mujer del kimono se ha llevado al fruto de su vientre por una trampilla hacia el subsuelo. Kenny y Ellis se quedan ayudándola a recomponerse y mientras Fatima les cuenta la verdad sobre los seres que los acechan: eran los antiguos habitantes de aquel pueblo, quienes tiempo atrás hicieron un pacto por el que sacrificaron a sus hijos para conseguir la vida eterna.

Entretanto, Boyd desciende por la trampilla hasta las cavernas donde residen los seres y allí descubre que lo que estaba en el vientre de Fatima era nada menos que el monstruo Smiley, el que él consiguió matar. Esto constata lo que Fatima les cuenta sobre la inmortalidad de estos seres.

El misterio de los niños y Tabitha

Tabitha (Catalina Sandino Moreno) continúa tratando de entender por qué ese lugar le dio la oportunidad de llegar hasta el faro y qué es lo que los niños quieren de ella. Durante la temporada, además, ha descubierto que tiene una conexión con el pueblo, porque lo veía de pequeña. Además, es capaz de ver momentos de la vida de Miranda (Sarah Booth).

Ella y Jade (David Alpay) tratan de desentrañar el misterio de los árboles botella -que sabemos que se formaron a partir de la esperanza de los niños, cuando iban a ser sacrificados- y los números que contienen. Cuando Jade está al borde de la desesperación, después de haber probado todas las correlaciones matemáticas posibles, Jim (Eion Bailey) sugiere que pueden ser notas musicales. Entonces, Jade empieza a organizarlas y rápidamente acude a su mente una melodía.

Jade, Jim y Tabitha tocan la pieza en uno de los árboles botella y entonces, esa música atrae a una niña que se acerca hasta Tabitha y le dice “Anghkooey”, que por fin sabremos que significa “recuerda”. En ese momento tanto ella como Jade rompen a llorar y recuerdan que ya habían estado en aquel pueblo, más de una vez. En otra vida, formaron parte de los primeros habitantes del pueblo y los que ahora están convertidos en monstruos les arrebataron a su hija para hacer el sacrificio. 

Ambos trataron de salvar a los niños, pero no lo consiguieron y desde entonces, han vuelto reencarnados, una y otra vez, para tratar de salvarlos. Recuerdan también que la canción que componían las notas del árbol era una nana que ellos le cantaban a los niños.

Julie, la recorre-historias

En el último episodio, Julie (Hannah Cheramy) se sincera con Ethan (Simon Webster) y le explica lo que experimentó cuando entraron en las ruinas. Le cuenta que pudo verse a sí misma encadenada allí dentro junto a Randall (A.J. Simmons) y Mari (Kaelen Ohm), y que también estuvo dentro de las cavernas en el momento en que su madre y Víctor trataban de escapar de allí tras el derrumbe de su casa.

Entonces, Ethan le explica que es posible que ella sea una “recorre-historias”, un personaje capaz de visitar episodios del pasado. Ella ve un rayo de esperanza, pensando que quizás esa posibilidad le permita cambiar el destino de los ciudadanos del pueblo, pero su hermano le explica que no es posible cambiar el pasado, y que las cosas deben suceder tal y como sucedieron en su momento.

Unos minutos después, tras la escena del árbol en la que Tabitha recuerda su pasado, vemos como Jim y ella se separan. De pronto, aparece Julie corriendo por el bosque hacia él, pero está distinta. Tiene el pelo mucho más corto, un rasguño en la cara y viste con ropa diferente. Entonces le dice a su padre que ese es el momento en el que pasa, y que debe irse, sin embargo, inmediatamente aparece un hombre de amarillo que degüella a Jim, dejándonos un final de lo más impactante e inesperado que además abre muchas incógnitas para la siguiente temporada.