Científicos de diversos centros tailandeses han establecido que la exposición a ambrisentán reduce la toxicidad del cisplatino en cardiomioblastos en cultivo. La protección se manifestó en la disminución de la actividad de enzimas promotoras de la apoptosis, o muerte celular programada, con un concomitante aumento de proteínas que estimulan la …
Científicos de diversos centros tailandeses han establecido que la exposición a ambrisentán reduce la toxicidad del cisplatino en cardiomioblastos en cultivo. La protección se manifestó en la disminución de la actividad de enzimas promotoras de la apoptosis, o muerte celular programada, con un concomitante aumento de proteínas que estimulan la supervivencia celular. Adicionalmente, el ambrisentán exhibió una potente acción antiinflamatoria, bloqueando casi por completo el aumento de los niveles de factor de necrosis tumoral alfa e interleucina-6 inducidos por el cisplatino.
Los investigadores también constataron protección a nivel de las mitocondrias, orgánulos que mantuvieron la arquitectura de sus redes y exhibieron niveles reducidos de especies reactivas del oxígeno. Warisara Parichatikanond, científico de la Universidad de Mahidol y director del estudio, afirma que, en contraste con lo observado en los cardiomioblastos control, estas redes mitocondriales se mantuvieron funcionales y con niveles apropiados de una enzima esencial en la producción de ATP.
El investigador añade que la insuficiencia cardíaca puede aparecer como complicación secundaria de la quimioterapia. Las mitocondrias, consideradas las centrales energéticas de la célula, son esenciales en la producción de energía, especialmente en órganos con una elevada demanda, como el corazón. El uso de antagonistas de los receptores de endotelina, habitualmente indicados para la hipertensión pulmonar, representa una potencial estrategia terapéutica para reducir el impacto del cisplatino sobre estos orgánulos, con la consiguiente disminución de la cardiotoxicidad, concluye el científico.
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