Como bien dice el refrán, «más vale prevenir, que curar». Y eso es precisamente lo que consigue la profilaxis preexposición (PrEP) en las personas sanas que conviven con un elevado riesgo de adquirir el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Y no son pocos, ya que a pesar de la invisibilidad y el estigma, el VIH sigue siendo un problema de salud pública que permanece agazapado en nuestra sociedad.

Buena prueba de ello es que en España viven con ello entre 136.000 y 162.000 personas, aunque el 7% desconoce su estado. De hecho, según datos oficiales, España continúa encadenando más de 15 años con una cifra anual de nuevos diagnósticos de VIH superior a los 3.000 casos, lo que pone de manifiesto que sigue quedando mucho por hacer a nivel de concienciación para romper tabúes y mejorar la prevención.

«Resulta fundamental divulgar sobre la necesidad de hacerse pruebas si en algún momento de su vida tienen riesgo de haber estado en contacto con el VIH. Es importante que el sistema sanitario, ya sea en atención primaria o especializada, sea proactivo con esas personas en riesgo de adquirir la infección, que conozcan las alternativas que tienen y que no sientan que hay barreras a la hora de expresar su vulnerabilidad», defiende la doctora Eva Orviz, médico experto en VIH e ITS. En este sentido, la especialista hace hincapié en la necesidad de «romper con el estigma. Ya sabemos que cada vez el inicio de las relaciones sexuales es más temprano y es importante informar a los jóvenes de los riesgos, pero sin juzgar. Los profesionales sanitarios debemos acercarnos a toda la diversidad actual para poder hacer una prevención adecuada y lo más eficaz posible».

En este contexto, tal y como apunta la doctora Orviz, «la PrEP es una herramienta esencial de prevención que tiene un gran potencial en personas que tienen relaciones sexuales desprotegidas con diferentes parejas, que hayan tenido alguna infección sexual en el pasado o que sean usuarios de drogas en el ámbito sexual. Todo ello les convierte en más vulnerables frente a la infección por VIH».

VIHVIHA. CruzLa RazónInnovación

Consciente de esta realidad, la innovación médica en este terreno no cesa con el objetivo de anticiparse a nuevas infecciones, tal y como demuestra la PrEP de acción prolongada inyectable frente al VIH impulsada por ViiV Healthcare que ya está disponible y financiada en nuestro país desde el pasado 1 de abril. Se trata de Apretude, indicado para personas VIH negativas con alto riesgo de adquirir la infección por vía sexual y cuya gran novedad es su fácil administración intramuscular cada dos meses. «Esto supone un verdadero avance, ya que elimina la necesidad de tomar una pastilla diaria, como ocurre con la PrEP oral, facilitando así la adherencia en determinados perfiles de población. Además, abre las puertas para intentar llegar a más gente, pues se trata de una nueva opción para quienes la PrEP oral no es una alternativa, ya sea por motivos de toxicidad, ciertas patologías de base que mermen la función renal, alergias o de estilo de vida que les dificulta la adherencia», afirma la doctora Orviz.

Avanzar científicamente en este camino no es una cuestión baladí. Todo lo contrario, pues supone un verdadero logro que convierte a España en un país pionero en Europa. «Estamos ante un hito y esta nueva alternativa de prevención, más cómoda y eficaz, capaz de llegar a un mayor número de personas que antes no tenían otra alternativa, es el reflejo de nuestro compromiso para no dejar a nadie atrás», reconoce Christina Gabriel, directora general de ViiV Healthcare España y Portugal, quien insiste en «la apuesta de la compañía por ampliar las opciones de prevención, algo esencial. El VIH sigue siendo un asunto no resuelto en España y hay que trabajar juntos para lograr su fin. Disponer de la innovación nos acerca a este objetivo».

¿Para quién está financiada esta nueva opción?

La nueva profilaxis preexposición de acción prolongada inyectable cada dos meses es de prescripción y dispensación hospitalaria, lo que garantiza el control de la adherencia. «Está indicada, en combinación con prácticas sexuales más seguras, para reducir la probabilidad de infección por VIH adquirida por vía sexual en adultos y adolescentes con alto riesgo. Y está financiada para personas en las que la PrEP oral no es adecuada, incluyendo contraindicaciones médicas, como problemas de salud renal, riesgo óseo de osteoporosis, dificultad de adherencia o situaciones clínicas y sociales que impiden el cumplimiento de la terapia oral (como problemas de salud mental grave o el consumo de drogas en el contexto del sexo)», explica Ángel Rivero, experto en VIH del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol.