«Los dos coches venían ‘picados’ a toda la velocidad, uno esquivó al autobús, pero el otro chocó, nos desestabilizó y acabamos volcando. Es un … milagro que estemos vivos…». Los viajeros del autobús de la línea regular que este sábado a las 7 de la tarde se subieron en Villaviciosa con destino a Gijón han vuelto a nacer. En la N-632, en un tramo curvo entre el Alto del Infanzón y el desvío al camping de Deva, el autocar de la empresa ALSA -rotulado con los emblemas del Real Grupo de Cultura Covadonga- colisionó frontalmente contra un turismo que circulaba en dirección a Villaviciosa, conducido por un joven y que, según las primeras investigaciones, «realizaba maniobras de conducción temeraria».

  • Infanzón.
    Un coche colisiona frontalmente contra un autobús que cubría el trayecto entre Villaviciosa y Gijón.

  • Vuelco.
    Como consecuencia del impacto, el autocar vuelca. El turismo sufrió graves daños.

  • Diez heridos.
    Seis viajeros del autobús, la conductora y los tres ocupantes del coche, que tuvieron que ser excarcelados por los bomberos.

Como consecuencia del brutal impacto, el autobús circuló varios metros desestabilizado y acabó volcado en la calzada sobre su lateral derecho. La conductora consiguió dirigir la trayectoria hacia el talud del margen izquierda y evitar de esta forma caer por la pendiente de la derecha. Los doce pasajeros y la propia conductora pudieron salir por sus propios medios. Siete de ellos fueron trasladados a centros hospitalarios con lesiones que, a priori, no presentaban gravedad, a la espera de ser sometidos a exámenes médicos en profundidad.

Peor parados resultaron los tres ocupantes del turismo Renault Clio que supuestamente provocó el siniestro. Los bomberos de Gijón tuvieron que excarcelar a los tres ocupantes, dos de los cuales presentaban lesiones de gravedad. El conductor fue trasladado en UVI móvil al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

Investigación in situ

Hasta el lugar del siniestro se trasladaron patrullas de Tráfico y Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, así como efectivos de la Policía Nacional y agentes de la Policía Local para cortar la circulación y realizar labores de apoyo. De la recopilación de los datos sobre el terreno que serán cruciales para la investigación del accidente se hizo cargo el Equipo de Investigación de Siniestros (EIS) de la Compañía de Gijón.


Será luego el Equipo de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico (ERAT) el que determine a qué velocidad circulaban el autobús y el Renault Clio y también si, como apuntaron los testigos, invadió el carril contrario al realizar maniobras evasivas.

Debido a la gravedad del accidente se desplazaron hasta el lugar el teniente de Tráfico, Julio Zapatero, y también el jefe de la Policía Local de Gijón, Arturo Artime.

Se da la circunstancia de que a primera hora de la tarde la Policía Local había realizado en las proximidades un control de vehículos y pasajeros, en el marco de las vigilancias en los puntos problemáticos en los que de forma habitual se reúnen conductores con vehículos modificados que realizan conducciones temerarias. Los vecinos de Somió llevan años denunciado las concentraciones de conductores y vehículos que «utilizan las carreteras como si fueran circuitos de carreras». En la carretera Piles-Infazón llegaron a pintar en la calzada las señales de ‘meta’ y ‘boxes’. «Estaba claro que iba a acabar en desgracia», lamentan vecinos y usuarios.