Un año más, y ya van trece en dieciocho ocasiones, los instantes previos al inicio del partido de la final de la Copa del Rey … han estado protagonizados por un detalle que poco tiene que ver con el deporte, el juego o la táctica, pero que acaba siendo muy mediático: la pitada al himno de España por parte de la afición. En este caso, mientras la realización televisiva iba mostrando los concentrados rostros de los futbolistas de la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, de fondo se oía un sonido de viento muy característico.
Entre los aficionados de la Real, que animaban con todas sus fuerzas, han predominado los pitos y las ikurriñas, además de todo el merchandising txuri-urdin con camisetas y bufandas ondeando con toda la intensidad.
Porque no es la primera vez que una o dos aficiones de los clubes finalistas pitan el himno de España. De hecho, cada vez que uno de los participantes es un equipo vasco o catalán, los prolegómenos siempre han estado rodeados de esta polémica, que perdura en el tiempo.
Los casos más sonados coinciden cuando los dos clubes proceden de Euskadi o de Cataluña. La Real y el Athletic, por ejemplo, han jugado finales en los últimos años. De hecho, jugaron la última en 2021, en pleno Covid, aunque aquella vez no hubo afición. También ha habido jaleo con Osasuna y, sobre todo, el Barcelona. La primera gran pitada de esta era moderna al himno de España se produjo en mayo de 2009 en el encuentro que enfrentó al Barça y el Athletic, que acabó 4-1.
Aumentar el volumen
Desde entonces, como medida preventiva, las autoridades decidieron elevar de manera evidente el volumen del himno para que la melodía se impusiera al sonido ambiente. Y la pitada, claro, alimenta los debates políticos con el PP y Vox, especialmente, criticando de forma furibunda las pitadas.
Hasta la fecha, se había pitado el himno en doce de diecisiete finales. Sólo en las ediciones de 2010 (Sevilla-Atlético de Madrid), 2013 (Atlético de Madrid-Real Madrid) y 2022 (Betis-Valencia) el partido arrancó sin pitada previa. Y quedan fueras las ediciones de 2020 y 2021, de la época pandémica, por motivos evidentes.