La escena musical nacional está de luto. Víctor Eloy López Cerezo, director de orquesta malagueño que trabajó con Paco de Lucía, Raphael e Isabel Pantoja, ha fallecido este sábado en Málaga a los 43 años a causa del … cáncer que padecía desde hacía un año.
Su fallecimiento ha causado una fuerte conmoción tanto en Málaga, como a nivel nacional, donde había logrado hacerse un hueco por méritos propios. López Cerezo murió en el Hospital Quirón de Málaga y sus restos fueron velados en Parcemasa, donde este domingo se ofició el funeral. El próximo mes de junio habría cumplido 44 años.
Nacido en Málaga y estrechamente ligado a El Perchel, construyó una trayectoria poco habitual por su amplitud de registros. A su labor como director unió la docencia, la investigación y la interpretación, hasta conformar un perfil sólido que fue ganando presencia tanto en Andalucía como en el panorama musical español.
Desde 2014 era catedrático de Trombón en el Conservatorio Superior de Música de Málaga, donde desarrolló una intensa labor formativa. Su currículum reunía estudios superiores de Música, licenciatura en Historia y Ciencias de la Música, diplomatura en Magisterio Musical y un máster en Interpretación del Patrimonio Musical. Completó además su formación en dirección orquestal junto a Miguel Romea y con maestros como Octav Calleya y Arturo Díez Boscovich.
Uno de los pilares de su carrera fue el repertorio lírico español. Como director de ópera y zarzuela superó las 300 representaciones, con títulos como ‘Luisa Fernanda’, ‘Marina’, ‘El barberillo de Lavapiés’ o ‘La corte del Faraón’. Ese recorrido le dio peso en un género especialmente exigente y lo situó entre los nombres apreciados dentro de la escena lírica.
Su nombre quedó igualmente unido a la Málaga Brass Band, formación de la que fue fundador y director. Bajo su batuta, la agrupación amplió su alcance fuera de España y reforzó la presencia de Málaga en certámenes y circuitos europeos de primer nivel, uno de los logros más reconocibles de su trayectoria.
Esa proyección exterior se vio reforzada con trabajos y actuaciones en países como Austria, Polonia y Suecia, destacando su presencia en Viena, donde llegó a dirigir a la Vienna Chamber Orchestra. La dimensión internacional de su carrera convivió siempre con una raíz malagueña muy marcada, que nunca dejó de estar presente en su recorrido profesional.
A lo largo de los años se puso al frente de formaciones como la Orquesta Filarmónica de Málaga, la Clásica de Granada o la Filarmónica de Varna, en Bulgaria, y colaboró con el Teatro Lírico Andaluz y otras agrupaciones sinfónicas. También participó en producciones y giras de alcance nacional junto a artistas como como Estrella Morente, Tomatito o Ara Malikian.
Su fallecimiento ha dejado un profundo pesar en Málaga, donde era una figura especialmente querida, pero también entre profesionales y aficionados que siguieron su carrera fuera de la provincia. La música malagueña pierde así a una de sus batutas más reconocidas y la escena española a un director que había logrado abrirse paso desde su ciudad hacia circuitos de proyección nacional e internacional.