El Casademont Zaragoza femenino vivió este domingo un intenso cierre de Final Six. El conjunto aragonés, proclamado tercero de Europa tras derrotar al Girona, festejó a lo grande esa medalla de bronce en la Euroliga. Un éxito que las jugadoras y el cuerpo técnico celebraron como se merece nada más escuchar el bocinazo final.

Ya sobre la pista, se produjeron imágenes de máxima emoción. Con Carla Leite y Nadia Fingall tumbadas sobre el parqué del Príncipe Felipe, completamente exhaustas tras un final de partido no apto para cardíacos. Todas las jugadoras corrieron a abrazarse antes de recibir el cariñoso aplauso de toda la afición aragonesa.

Una vez recogida la medalla de bronce, las celebraciones continuaron dentro del vestuario. Igual que cuando el equipo consiguió el billete para la Final Six, hubo cava para festejar el tercer puesto en la Euroliga. Los miembros del staff Álex Arza (preparador físico) y Alicia Calvo (fisioterapeuta) fueron algunos de los que lideraron la fiesta en la caseta zaragozana, tal y como demuestran los vídeos que subió el Casademont Zaragoza a las redes sociales minutos después de superar al Girona de Roberto Íñiguez.

A ellos se sumaron jugadoras como Laia Flores, mientras otras como Vorackova o Merritt Hempe trataban de protegerse de la lluvia de felicidad. Tampoco faltó otro de los actos protocolarios en este tipo de festejos, la visita de la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, que bajó al vestuario para dar la enhorabuena a todo el equipo.

Gracias, Casademont Zaragoza, en nombre de todos los zaragozanos, por hacer historia. Nunca un equipo de basket zaragozano había logrado ser el tercero mejor de Europa, y vosotras lo habéis conseguido. Habéis puesto el nombre de Zaragoza en la cima del deporte europeo”, señaló la alcaldesa de la capital.

Durante la final de la Euroliga, muchas jugadoras del Casademont Zaragoza fueron reclamadas por los aficionados para firmar autógrafos o hacerse una fotografía. Algunas de las que más solicitudes tuvieron fueron las francesas Carla Leite y Ornella Bankolé, que atendieron pacientemente todas las peticiones.

Después de acabar todo el espectáculo en el Príncipe Felipe, la plantilla al completo se reunió en un establecimiento del centro de la capital aragonesa para celebrar por la noche la histórica medalla de bronce.