El estilo de juego del Valencia Basket es, a la vez, reconocible e innegociable. Pero en una temporada al límite del calendario no todos los … días puedes ganar con brillo. Jaime Pradilla y Braxton Key abandonaron la concentración del equipo en Girona para volver a Valencia nada más aterrizar el sábado desde Bosnia. Lo hicieron por carretera junto a otro miembro de la expedición que también viajó al partido de la Euroliga. El aragonés refirió unas molestias musculares en la pierna tras el partido en Zenica contra el Dubai y se le parará por precaución mientras que el americano lo hizo por un tema personal. La gran novedad fue la presencia de Yankuba Sima, que tuvo más minutos en la rotación al perder Pedro Martínez a los dos jugadores que más peso tienen en la posición de cuatro. Impactó también a Puerto, que tuvo que jugar de ala-pívot bordando una gran actuación (7 puntos y 3 rebotes). Los 24 rechaces ofensivos de los valencianos, la tercera mejor marca de la historia del club, fueron el símbolo del trabajo extra que se tuvo que poner sobre el parquet para ganar a un correoso Girona. Un triunfo que permite defender la segunda plaza en solitario de la ACB, con un balance de 21-6, en la semana en que los taronja certificaron ser segundos de la Euroliga, también en solitario. Tremendo, como el partido de Costello (su mejor de la temporada) con 20 puntos, 10 rebotes y 25 de valoración.
Uno de los aspectos que está permitiendo que el Valencia Basket esté a finales de abril segundo en las dos competiciones en curso, es que tienen un espíritu de supervivencia en los partidos que es muy complicado de conseguir. Cuando ocurre, es porque hay mucho trabajo detrás de ese logro. Tras una primera parte espesa, con jugadores fuera de posición como puerto al cuatro y Moore al tres, con un 8 de 25 en triples y sólo 4 puntos de segunda oportunidad cuando se habían capturado 13 rebotes de ataque… el marcador al descanso era de 40-45. Es decir, con los de Pedro Martínez arriba y con una proyección de 90 puntos que era más baja de lo habitual en los valencianos pero mucho más alta que la que presentan la mayoría.
A los dos minutos de partido, el Valencia Basket ya había capturado cuatro rechaces ofensivos pero el bajo porcentaje en los triples (2 de 8 cuando aún no habían lazando ningún tiro de dos) permitió desde el 6-6 que el equipo de Moncho Fernández estuviera metido en el partido durante un primer cuarto que acabó 19-20 tras un triple de Hildreth.
Tres triples seguidos sin fallo, subiendo a 6 de 16 el porcentaje, permitió al Valencia Basket subir la máxima renta en el inicio del segundo cuarto (19-26) pero el Girona contestó con un parcial 16-5, cerrado por Needham, para que Pedro Martínez parara el partido con el 35-31 en el marcador. La salida de ese tiempo muerto fue un parcial de 2-9 para los visitantes (37-40) para llegar al descanso con cinco arriba tras un triple de Badio sobre la bocina.
Triple decisivo de Reuvers
«Hemos tenido un tercer cuarto muy bueno pero no fuimos capaces de poner una renta de más de diez puntos pero no tuvimos acierto. El Girona volvió al partido, estuvimos fuera de ritmo muchos minutos por su presión y lo que marcó la diferencia fue nuestro rebote ofensivo, que nos permitió tener muchas segundas opciones», analizó Pedro Martínez tras el partido. Porque ese poder del rebote de ataque, con 24 capturas al final, fue clave para poner gasolina a un depósito casi vacío para los equipos de Euroliga que enlazan, en 48 horas, partidos fuera de casa en la competición europea y en la ACB.
El Valencia Basket subió la máxima renta a los once en el tercer cuarto (55-66) pero no logró romper el partido, en parte por los fallos en los tiros pero también por un arreón de furia del Girona que logró empatar en el arranque del último cuarto (73-73). Todo quedó abocado a un final ajustado y que iba a decidir el triunfo por detalles. Puerto, jugando al cuatro, anotó su segundo triple del partido en el mejor momento (73-76), Costello volvió a poner a flote a los taronja con una canasta tras rebote en ataque (78-81) pero Busquets volvió a empatar el duelo (81-81) justo al entrar en el último minutos. A Reuvers se le señaló una dudosa falta en ataque y el húngaro de pasaporte contestó con un triple decisivo (81-84). Restaban 15.6. Los taronja apostaron por su defensa. Tras una buena de Badio sobre Needham, el base tuvo un segundo triple sin oposición para llevar el partido a la prórroga… pero falló.
Bàsquet Girona: Livingston (12), Needham (12), Busquets (17), Susinskas (6) y Geben (12), quinteto inicial, Hildreth (7), Hughes (6), Vildoza (6), Martínez (3) y Brunot (-).
Valencia Basket: Thompson (8), Badio (8), Moore (5), Costello (20) y Sako (-), quinteto inicial, Taylor (12), Puerto (7), Montero (7), Reuvers (6), Sima (6), De Larrea (5) y Nogués (-).
Parciales: 19-20, 21-25 (40-45), 19-21 (59-66) y 22-18 (81-84).
Árbitros: Rafael Serrano, Javier Torres y Ariadna Chueca.
Incidencias: 5.024 espectadores.