La familia propietaria de Brown-Forman, fabricante de Jack Daniel’s, se inclina por la oferta de compra de la francesa Pernod Ricard frente a la propuesta de la estadounidense Sazerac, su rival directa en el país norteamericano. Se trata de un movimiento capaz de modificar el tablero de juego de la industria del alcohol a nivel global en un contexto de debilidad para el sector ante el descenso del consumo de espirituosos, especialmente entre los adultos jóvenes.

La familia Brown, que controla dos tercios de las acciones con derechos de voto en Brown-Forman, está estudiando la propuesta de compra de Pernod Ricard en detrimento de la oferta de Sazerac. Las conversaciones con la compañía francesa, propietaria de marcas como Beefeater, Ballantine’s y Seagram’s, giran alrededor de un acuerdo conformado por una oferta en la que el 80% sería en acciones y el 20% en efectivo, así como un fortalecimiento de la familia Brown mediante un incremento de las participaciones en su propio negocio.

Además, la propuesta de Pernod Ricard otorgaría a Brown-Forman la posibilidad de diversificar su mercado al tener acceso a la enorme red de distribución de la compañía gala, tanto en términos geográficos como de variedad de bebidas. En este sentido, el fabricante de Jack Daniel’s ve con mucho interés la posibilidad de reforzar su posición en China e India, donde la demanda de whisky está aumentando. Paralelamente, la alianza entre Brown-Forman y Pernod Ricard crearía un líder en el negocio del whisky en EEUU.

Por el contrario, la oferta de Sazerac, que consiste en 15.000 millones de dólares en efectivo, plantea dudas en términos legales ya que podría crear una alianza dominante capaz de activar los mecanismos antimonopolio. Sin embargo, esta oferta podría ser aceptada por numerosos accionistas minoritarios que buscan salir del sector del alcohol en un momento delicado para la industria y para Brown-Forman.

Así, en agosto de 2025 un 54% de los estadounidenses aseguró beber alcohol, según datos de Gallup, marcando el nivel más bajo desde 1958, cuando el porcentaje se situó en el 55%. Se trata, además, de una cifra inferior al 58% de 2024 y al 62% de 2023, evidenciando un descenso del consumo de alcohol en el país de las barras y las estrellas. En este contexto, la cuota de mercado de Brown-Forman en el mercado de espirituosos estadounidense menguó del 6,3% en 2021 al 5,9% en 2025, mientras que sus acciones han descendido un 62% en los últimos cinco años.

En palabras de Kevin Grundy, analista de BNP Paribas, el hecho de que Brown-Forman y Pernod Ricard estén en plenas negociaciones evidencia las dificultades de la industria, especialmente en Estados Unidos. Por su parte, Helene de Tissot, vicepresidenta de Pernod para finanzas y tecnología, aseguró recientemente que la debilidad del mercado estadounidense se debe a obstáculos cíclicos, citando el descenso de la confianza del consumidor. Para la compañía gala, cuyas ventas han bajado un 14% este año por los aranceles de Trump, reforzarse en suelo norteamericano también es muy importante.

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