Fue el pasado viernes 10 de abril cuando la nave espacial Artemis II de la NASA con los cuatro astronautas, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, regresó a la Tierra amerizando en el océano Pacífico frente a la costa de California (Estados Unidos) después de completar un histórico viaje alrededor de la Luna.

La NASA ha confirmado que los cuatro tripulantes se encuentran en buen estado de salud tras completar esta travesía histórica, que supone el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años y uno de los pasos clave del programa Artemis.

No obstante, Christina Koch, ha reconocido a través de un vídeo que todavía se está reajustando a su vuelta a la Tierra y está llevando a cabo una terapia física debido a que sus órganos vestibulares no funcionan correctamente debido a los diez días que pasó en condiciones de microgravedad.

«Cuando las personas viven en condiciones de microgravedad, los sistemas de nuestro cuerpo que han evolucionado para indicar al cerebro cómo nos movemos —los órganos vestibulares— no funcionan correctamente. Nuestro cerebro aprende a ignorar esas señales y, por eso, cuando volvemos a la gravedad, dependemos en gran medida de la vista para orientarnos visualmente», explicó Koch.

Esta experiencia espacial ha provocado que equilibrio, la orientación espacial y los movimientos oculares estén algo distorsionados, y ahora tenga que hacer una rehabilitación para volver a la normalidad.

«¡Caminar en tándem con los ojos cerrados puede ser todo un reto! Descubrir esto puede ayudarnos a mejorar el tratamiento del vértigo, las conmociones cerebrales y otras afecciones neurovestibulares aquí en la Tierra«, añadió la astronauta. Esta asegura que ya esta mucho mejor y volviendo a su ser como antes de la misión.

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