Cinco días faltan para que el personal de atención al cliente de Correos acabe su formación sobre la tramitación y registro de documentos de los inmigrantes que quieran regularizarse en España, y hace dos que, sin embargo, ejecutan tal labor. Esta es la situación … a la que se están enfrentando los empleados de la empresa pública encargados de atender a las personas que quieran adherirse a la medida impulsada por el Gobierno en las más de 350 oficinas que dan servicio a este proceso.
Esta controversia, que ha sido denunciada por Comisiones Obreras (CC.OO.), se produce después de que Correos haya iniciado el calendario formativo de sus empleados tarde pese a que el real decreto fuese aprobado en enero por el Consejo de Ministros. En ese sentido, cientos de empleados de la empresa pública —que colabora en la regularización por orden del Gobierno pese a las reticencias del Consejo de Estado— están registrando y tramitando la documentación de los inmigrantes a la vez que se forman para llevar a cabo esa función. Una situación que perjudica tanto al proceso de regularización como a los propios empleados.
Fue el 16 de marzo cuando Correos inició el curso formativo para los empleados encargados de recibir y tramitar la documentación en las oficinas, un curso que tiene previsto acabar el 27 de abril, siete días más tarde del inicio de la regularización presencial. Hasta ese día, los trabajadores de la empresa pública tendrán que formarse por su cuenta y, la mayoría, fuera de su horario de trabajo al no poder compaginarlo con su labor del día a día. Asimismo, según apuntan desde el sindicato a este periódico, el curso que reciben estos empleados se imparte a través de unos vídeos ‘online’, una circunstancia que provoca no poder consultar las dudas que puedan aparecer, y que los empleados tengan que formarse por su cuenta sin ningún tipo de control.
No obstante, la falta de formación no solo la han padecido los trabajadores de ventanilla encargados de ayudar, tramitar y registrar la documentación de los inmigrantes. Sus superiores en las propias oficinas tampoco han podido llevar a cabo la formación necesaria para que en sus centros de trabajo se realice de forma adecuada el proceso de regularización. En su caso, fue el día 15 de abril —un día antes de que se abriese la presentación de la documentación de los inmigrantes vía telemática— cuando estos trabajadores recibieron un curso ‘online’ que, por «motivos técnicos continuos» en el audio y en la conexión, se suspendió, durando apenas media hora, según apuntan desde CC.OO. a ABC. La solución tomada por Correos fue de la misma índole que con los empleados de atención al cliente: enviar cuatro fichas y el manual de registro de solicitudes.
Caída del sistema informático
La falta de formación también ha perjudicado a los trabajadores en el empleo del sistema Mercurio, la plataforma a través de la cual los empleados de Correos registran y tramitan toda la documentación que tienen que presentar los inmigrantes. Las personas encargadas de utilizar este sistema en Correos se quejan por su «alta complejidad técnica», y avisan de que el simple acceso al sistema no se ha explicado correctamente, según informan desde el sindicato antes citado. En ese sentido, esta misma fuente subraya que en las instrucciones facilitadas por la empresa pública respecto a este sistema existen «errores» que inducen a utilizar vías de acceso y procedimientos incorrectos, los cuales pueden provocar incidencias en la propia tramitación de la documentación de los inmigrantes.
A esto se le han sumado fallos en el propio sistema durante los primeros días de plazo. La caída de la plataforma ha provocado un retraso en el registro y la tramitación de los papeles de los inmigrantes. Las peores situaciones se han vivido en Barcelona, Sevilla, Valencia, Ciudad Real, Valladolid, Pontevedra o La Coruña con retrasos y momentos de colapso por los citados problemas informáticos.
Además de las incidencias técnicas, los empleados de Correos han visto en peligro sus datos personales durante el registro y tramitación de la documentación de los inmigrantes. La aplicación utilizada por Correos obligaba a que en los resguardos entregados a las personas solicitantes figurasen datos personales de los trabajadores que realizaban la tramitación, concretamente su nombre y su DNI. Una circunstancia que iba en contra de la protección de datos y la seguridad de los empleados de la empresa pública, y que Correos ha tenido que solucionar, según apunta CC.OO.
El colapso y las largas colas en estos primeros días de regularización en ayuntamientos y ONG de inmigrantes en busca del certificado de empadronamiento o el de vulnerabilidad todavía no han llegado a las oficinas de Correos. Sin embargo, los empleados de las oficinas temen un caos en las próximas semanas, y más al no haberse definido protocolos claros de actuación ante posibles situaciones de elevada afluencia, tensión o conflicto. Los problemas en la formación, sistema informático y seguridad de los trabajadores de Correos auguran un retraso en el registro y tramitación de la documentación que más de medio millón de inmigrantes tienen que realizar antes del 30 de junio, fecha en la que finaliza el plazo de tramitación.
