Los planes del gigante suizo de la alimentación Nestlé de recortar 16.000 empleos en todo el mundo durante los próximos años -anunciados en … octubre del año pasado- comienzan a materializarse y, a falta de nombres y apellidos, a ubicarse. España es uno de los países damnificados y Asturias, una de las comunidades en las que se producirán despidos: la compañía presidida por Pablo Isla -ex consejero delegado de Inditex- comunicó este martes su «intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo (ERE)» sobre un máximo de 301 trabajadores en nuestro país, tal y como trasladó a los sindicatos. Entre las plantas afectadas se encuentra la de Sevares, con alrededor de 250 trabajadores entre fijos y eventuales, mientras que se libra del ajuste la de Gijón.

Esta medida afectaría a algo más del 7% de su plantilla en España, compuesta por 4.158 empleados. También impactará en las fábricas de Pontecesures (Pontevedra), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona. Es decir, el ERE se llevará a cabo en todos los centros de trabajo excepto Nestlé Waters en Herrera del Duque en Badajoz, Nestlé Waters en Viladrau Girona y la factoría gijonesa, que emplea a unos 84 trabajadores.

Detrás de esta medida drástica hay tres motivos, según la compañía: la evolución del sector del gran consumo, afectado por el aumento de costes operativos; el cambio de hábitos en el consumidor, cada vez más mentalizado con la comida sana y baja en azúcares; y el avance de la marca blanca, que cada vez gana más terreno con la pegada de cadenas como Mercadona o Lidl.

«La medida persigue adaptar la estructura de la compañía en España al contexto de mercado para asegurar la viabilidad del negocio y generar valor a largo plazo», explica la multinacional, que busca «un modelo más eficiente, ágil y focalizado en sus marcas estratégicas, mediante la automatización y digitalización de procesos». Para ello, explica que el recorte se producirá en seis fábricas, así como en oficinas, equipos de ventas y centros de distribución y que su voluntad será «afrontar este procedimiento bajo los principios de transparencia y respeto», mediante «una interlocución honesta con la representación legal de los trabajadores, con el objetivo de explorar medidas que minimicen el impacto en el empleo y ofrecer el apoyo y acompañamiento necesarios a los profesionales durante todas las etapas de la transición».

La fábrica de Sevares está especializada en la producción de alimentación infantil (leches líquidas y potitos) y, recientemente, ha diversificado su producción para elaborar bebidas nutricionales para adultos. Su actividad se inició en 1940 y, desde 1972, está integrada en Nestlé. La de Gijón, por su parte, está especializada en la producción de platos preparados de la marca Litoral.

SOMA-Fitag-UGT y CC OO de Industria ya han arremetido contra este recorte de empleo, sobre todo, cuando la compañía acumula importantes beneficios. A nivel global, en 2025, ganó unos 9.200 millones de francos suizos (más de 10.000 millones de euros), con una rentabilidad operativa que se sitúa por encima del 16%, mientras que Nestlé España alcanzó un récord histórico de facturación de 2.894 millones de euros.

Así, UGT considera el ERE «masivo, injustificado, desproporcionado y socialmente inaceptable en un contexto en el que la empresa mantiene una posición de liderazgo en el sector alimentario y continúa generando beneficios multimillonarios». Por su parte, a CC OO «le resulta paradójico y ofensivo para la plantilla que se planteen recortes tras los últimos resultados». «España ha hecho sus deberes. No nos pueden exigir más sacrificios», explican desde el sindicato.

En este sentido, tanto a nivel nacional como en Asturias, ambas formaciones reclaman a la dirección de la empresa que retire el plan y su compromiso de no aplicar medidas traumáticas, sobre todo, cuando el panorama financiero de la compañía es positivo y sólido y no existen causas económicas reales que justifiquen una destrucción de empleo.