“La literatura es una gran escuela de libertad, y la libertad –ya lo decía don Quijote– es uno de los dones más preciosos que a los hombres dieron los cielos”, defendió el monarca en un discurso en el que, dirigiéndose a los allí congregados en torno a la mesa de Palacio, elogió que con su creación “nos ayudéis a leer bien la realidad”, una facultad “imprescindible” como sociedad democrática para la realización ética y moral de las personas y el ejercicio pleno de sus derechos.
El jefe del Estado quiso resaltar que el autor premiado ha ensalzado en su trayectoria “la aportación de los intelectuales españoles en el exilio a la cultura mexicana” y que, cual discípulo, ha hablado de aquellos maestros, que sentían España como propia pese a su forzada distancia y su desarraigo. “Celorio celebra la lengua española, a la que ha dedicado su vida en casi todas las facetas posibles: como narrador, como docente, como académico, como ensayista, como editor. Una lengua que fluye en un espacio inmenso, desde América del Norte a la Patagonia, desde el Mediterráneo al Pacífico, y que cuenta ya con 650 millones de hablantes”, defendió el rey.
Celorio es el séptimo escritor mexicano que recibe el Cervantes (el primero fue Octavio Paz en 1981). Un galardón que llega en medio de los esfuerzos para propiciar el deshielo en las relaciones bilaterales entre los dos países, cuyo máximo exponente fue el reconocimiento reciente por parte de Felipe VI de que, si bien hace 500 años se cometieron “abusos”, los Reyes Católicos dictaron órdenes claras de respeto y protección de los pueblos indígenas. El rey no llegó a pedir perdón por la Conquista, tal y como han reclamado sucesivos presidentes mexicanos, entre ellos la actual presidenta Claudia Sheinbaum.
A pocos meses de que Madrid acoja la XXXª Cumbre Iberoamericana, después de que la mandataria de México se reencontrara con el jefe del Ejecutivo español Pedro Sánchez el pasado fin de semana en Barcelona a la IV Cumbre por la Defensa de la Democracia, el ámbito de la cultura está contribuyendo a propiciar ese acercamiento con gestos, como muestran la concesión del último Premio Princesa de Asturias de las Artes a la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, el Cervantes o el propio ámbito en el que el rey pronunció sus palabras sobre la conquista, durante una visita sorpresa a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) de Madrid, en presencia del embajador.
En unas declaraciones realizadas en el Museo Reina Sofía de Madrid, el autor que mañana recibirá el Premio Cervantes 2025 ha considerado que esa solicitud de perdón por parte de las autoridades mexicanas por algo que ocurrió hace más de 500 años y que sucedió cuando España “no era España y México tampoco era México”, es “anacrónica y retrotópica»; y recordó la violencia entre comunidades indígenas vecinas como la azteca.
Marta Suárez, corresponsal de Casa Real para Vanity Fair. Sigue aquí sus coberturas.