Dragan Jankovski (Belgrado, 1981) ejerce la vicepresidencia de BeoBasket, la agencia de representación de jugadores hegemónica en Europa creada por el poderoso Misko Raznatovic. Su … pasado como jugador le sirve para abrirse paso en un mundo, el de los agentes, agresivo y de una competencia atroz. Ha aprendido el negocio del mejor y también ejerce de voz autorizada para dar luz al convulso panorama del baloncesto en el Viejo Continente. «Vivimos el momento más turbulento que recuerdo en el baloncesto europeo», diagnostica.

– ¿La primavera es la estación más ocupada de un representante de baloncesto en Europa?

– Así es. Además, a estas alturas de abril los equipos de la Euroliga están muy activos en el mercado. En años anteriores, igual se esperaba un poco más.

– ¿Por qué esas prisas?

– El número de equipos de Euroliga ha aumentado y hay más presupuestos fuertes. Nadie quiere perder la oportunidad de contratar buenos jugadores y por eso se está trabajando un poco más temprano. Luego, es clave el efecto del baloncesto universitario estadounidense, que se está llevando muchos jugadores. No solo jóvenes de 18 años sino de mayor edad. Es una situación que está cambiando mucho el mercado.

– Para muchos actores en el mercado baloncestísticos, el agente de turno es poco menos que el diablo. Sin embargo, casi todo el mundo tiene uno…

– En cualquier negocio te encuentras con muchos ‘diablos’. Para mí, el agente es la persona que ayuda al jugador a tomar las mejores decisiones y también es alguien que puede ayudar a un club al buscar una situación en la que ganen todos. No somos algo malo.

– Usted es la mano derecha de Misko Raznatovic, ‘El Padrino’ de los agentes en Europa. ¿Cuál es el secreto de su jefe?

–Para empezar, es una persona con una formación muy sólida por su condición de abogado. Luego, entiende perfectamente el juego y sus hábitos de trabajo son increíbles. He trabajado a su lado durante casi 20 años y creo que es el mejor de todos los tiempos en su sector.

– ¿Hay amigos en el mundo de los agentes?

– Yo los tengo, muchos. No deberías hacer enemigos, aunque siempre hay personas que no lo entienden y no puedes evitar creártelos.

– ¿Qué recomendación le da a un joven que sueña con alcanzar la NBA?

– Como agente, debes apoyar sus ambiciones, hacer que mantenga la motivación, pero también enseñarle a no mirar muy lejos. Que no sueñe demasiado y que asuma que cada día sirve para mejorar. El mundo en el que viven los jóvenes es muy distinto al nuestro. Ven las redes sociales y qué encuentran; otros jóvenes felices, que gastan dinero y se dan la gran vida. Eso no es la realidad.

– ¿Cuál es el futuro del baloncesto en Europa?

– Vivimos el momento más turbulento que recuerdo. En el pasado hemos disfrutado de jugadores de primerísimo nivel en Europa y resultaba fácil predecir qué podía pasar en un futuro cercano. Ahora es imposible saber qué escenario tendremos en uno, dos o tres años. Y todo a raíz de la expansión del baloncesto estadounidense, con la NCAA como nuevo destino y la posibilidad de una NBA europea. Es algo que no es nuevo y que ha pasado en otros continentes y ahora sucede en el nuestro. Algunos ya nos intentamos adaptar porque es la realidad que nos tocará vivir en los próximos años.

– ¿Es optimista sobre un desembarco de la NBA en paz y que respete el espíritu del baloncesto europeo?

– Deberá hacerlo porque, de lo contrario, no funcionará. Tendrán que amoldarse y seguro que están invirtiendo lo que haga falta en conocer cómo es nuestra cultura baloncestística, que es muy diferente a la de Estados Unidos. Creo que la NBA encontrará la manera de que funcione en Europa.

– ¿Qué papel puede jugar el Baskonia en este escenario?

– Hablamos de un club muy especial, que siempre va a tener un lugar preferente en el baloncesto europeo. Como muchos otros, tendrá que reaccionar rápidamente a lo que está pasando. No es fácil para nadie y tampoco lo será para el Baskonia. Con presupuesto bajo están logrando buenos resultados, pero cada vez hay más clubes con más dinero. El Baskonia tendrá que ser muy creativo en la búsqueda de jugadores para construir equipos que compitan.

El reclutamiento de Hrabar

– Xevi Pujol fue la cara nueva el pasado verano en la secretaría técnica. ¿Qué le parece?

– Es una gran elección. Siempre que he hablado con él, queda claro que conoce a todos los jugadores, no solo de los mercados principales sino también de los más pequeños. Es exactamente lo que el club necesita para ser creativo y encontrar jugadores de nivel para Euroliga a un salario razonable.

El baloncesto en Europa

«Vivimos el momento más turbulento que recuerdo. Es imposible saber qué escenario tendremos en uno, dos o tres años»

– ¿Volverá algún día el Baskonia a operar con Beobasket?

– La verdad es que desde hace un par de años no firmamos ningún jugador con el Baskonia. A veces es solo cuestión de encontrar el momento adecuado. Muchas circunstancias tienen que converger para encontrar un acuerdo por un jugador.

– Recientemente, su agencia ha reclutado al canterano baskonista Vit Hrabar. ¿Qué planes tienen con el joven esloveno?

– De momento, estamos hablando con el club sobre su situación. La realidad es que es un jugador con contrato en el Baskonia y cualquier escenario tiene que producirse con el control del club.

Xevi Pujol

«Es una gran elección del Baskonia. Conoce a todos los jugadores, tanto de los grandes mercados como de los pequeños»

– En Europa ya hay verdadero temor sobre la pérdida de jugadores jóvenes, que encuentran la vía para llegar a la NCAA. ¿Qué subyace en esta situación?

– No diré nombres, pero hay jugadores en Europa con un salario bajísimo que pasan a ganar 2 millones tras firmar por una universidad americana. Es muy difícil rechazar ofertas así. La NCAA ha creado un producto tan bueno que es imposible no sentirse atraído por él.

– ¿Qué freno pueden aplicar los clubes europeos?

– Ninguno, pero sí veo posible que se pueda obtener una compensación económica. Hay clubes que están pagando 50.000 euros a jugadores que ni siquiera juegan o con muy pocos minutos de presencia en cancha, pero que están recibiendo pagos por rescisiones que pueden llegar a medio millón de euros. Son beneficios que nunca antes habían tenido por traspasar jugadores tan jóvenes.