El Fibwi Mallorca continúa caída libre. En el duelo frente Gipúzcoa, los de Pablo García cayeron por 63-73 y suman ya once derrotas consecutivas. Un resultado que no hace más que acentuar el mal momento del equipo, que complica aun más si cabe su situación en la zona baja de la Primera FEB y que hace pensar que ni siquiera el colchón de nuevo triunfos que ostentaron en la primera vuelta puede servirles para mantener la categoría.
En el segundo partido consecutivo de los de Pablo García en Son Moix en menos de cinco días, los mallorquines buscaban dominar desde el minuto uno la zona y especialmente el rebote, uno de sus puntos débiles en lo que va de temporada. Pedro Bombino, asociado con Lucas Capalbo, serían la dupla que daría la primera ventaja a los locales, pero los de Sergio García reaccionaban a tiempo para ponerse por delante cuando se superaba el ecuador del periodo. Entraba en juego la rotación de ambos equipos con los locales teniendo en pista a Scariolo y Martínez con los que intentaría recortar distancias, pero el gran acierto desde el perímetro de los visitantes les permitiría llevarse el periodo cómodamente con un 11-20.
Se reanudaba el juego y Gipúzcoa ponía una marcha más para superar la barrera de los diez puntos ante un Fibwi Mallorca que estaba totalmente desaparecido en ambos lados de la cancha y no parecía poder detener la sangría. Volvía a demostrar entonces una cara algo más reconocible el Fibwi sacando algo más de garra especialmente en defensa, lograba capturar una serie de rebotes y anotar una serie de puntos que les concederían algo más de oxígeno pese a seguir por detrás en el marcador. Sería ese momento el que serviría a los locales para dar un golpe de efecto al partido y a base de triples de la mano de Capalbo y Vázquez, este último entrando a modo microondas, para acercarse en el electrónico y Scariolo, desde el 4.60, igualaría el choque para mandarlo al descanso con un 33-33.
Volvían los jugadores de vestuarios y el Gipuzcoa sería el primero en golpear tras un fallo en la defensa de los interiores del Fibwi, lo que haría a los locales ir de nuevo a remolque. Es por ello que subiría la intensidad defensiva el conjunto mallorquín a partir de una zona 2-1-2, pero no serviría para reducir el parcial de los vascos, que volvían a avasallar el aro local desde el 6.75 para volver a acercarse a la barrera de los diez puntos. Encontraba la respuesta el equipo mallorquín de la mano de Bracey y Bocca y lograba mandar el duelo al último periodo con un 50-53 gracias a un tres más uno final de Brian Vázquez.
Últimos diez minutos y con el partido en un puño, Matulionis sería el encargado desde el perímetro de igualar el duelo en la primera jugada del cuarto, pero quedaba mucho y Gipúzcoa no se quedaría atrás. El choque se convertía en un tira y afloja por parte de ambos equipos que sabían la importancia de cada posesión y que un pequeño parcial a su favor, podía darles la victoria. Señalaban técnica a Ansorregui con la que el Fibwi buscaba iniciar por primera vez su camino hacia la victoria y más allá del acierto en ataque, este se centraría en volver a ser consistentes atrás y en el rebote, pero no podrían hacerlo ya que Gipúzcua igualaría y se pondría tres arriba a base de contras y segundas oportunidades a partir del rebote ofensivo. No conseguía reaccionar el Fibwi pese a los intentos de un Brian Vázquez que no encontraba el punto, añadido a la lesión de Pedro Bombino y con el conjunto de Pablo García cometiendo faltas en bonus, los de Sergio García sellaban el triunfo en Son Moix.