Saulo Hernández, entrenador del Caja Rural CB Zamora, analizó la victoria en Cartagena y destacó el valor emocional, deportivo y competitivo del triunfo, que permite a su equipo seguir soñando con el «play-off».

Una victoria para Gerardo

En su primera reflexión, Saulo Hernández quiso dedicar la victoria a su padre, Gerardo Hernández, fundador del club y figura clave para que el baloncesto zamorano haya llegado al nivel actual. Para el técnico, poder pelear por entrar en el play-off es “una posibilidad mágica” que hace apenas unos años parecía impensable y que nace del esfuerzo y trabajo de Gerardo hasta este momento.

Una primera parte muy floja

Saulo fue muy crítico con los primeros 20 minutos del equipo. Reconoció que el Caja Rural CB Zamora estuvo “doblándose en defensa”, permitiendo que Cartagena jugara con excesiva facilidad tanto en los uno contra uno de Kobe como en las continuaciones de Faverani o en los rebotes ofensivos. Además, lamentó el “mal uso de las faltas” y las canastas regaladas en transición. En ataque, el equipo tampoco estuvo a la altura: “Fuimos flojos al aro pese a tener ventaja física”.

El técnico insistió en que, a estas alturas de temporada, los contactos forman parte natural del juego y hay que ir a canasta “buscando el adicional”. Aun así, lo mejor del descanso fue que el equipo solo perdía de ocho: “La sensación era que Cartagena nos había pasado por encima”.

La reacción tras el descanso

La segunda parte fue, en palabras de Saulo, “completamente distinta”. El Caja Rural CB Zamora dejó a Cartagena en 24 puntos en 20 minutos, un registro que el técnico considera excepcional en esta categoría. Destacó que cada jugador que entró a pista lo hizo “dando su máximo en esfuerzo y concentración”, entendiendo perfectamente qué defender y cómo hacerlo.

En ataque, el equipo combinó momentos de inspiración con acciones donde la fortuna acompañó, como dos triples importantes —uno de Jacob Round y otro de Toni Naspler— que golpearon anímicamente al rival. Esas acciones, según Saulo, dieron “un puntito más de energía” al equipo zamorano y restaron confianza a Cartagena.

La rotación, clave

El entrenador subrayó que ambos equipos llegaban muy castigados físicamente tras largos desplazamientos —Zamora desde Melilla y Cartagena desde Palma—, pero la mayor profundidad de banquillo del Caja Rural CB Zamora fue determinante. “Nuestra rotación hoy era superior y eso nos permitió mantener el ritmo y no bajar el pistón ni un segundo”, explicó.

Saulo recordó que su equipo es “el más rápido de Primera FEB en número de posesiones”, y que ese estilo exige un desgaste físico enorme. Por eso, cuando uno de los dos equipos llega con un punto más de energía, la diferencia se nota mucho, especialmente en los minutos finales.

Una victoria de enorme valor en un momento decisivo

El técnico se mostró “tremendamente contento” por ganar en una pista tan complicada y ante un rival que se juega la permanencia, algo que convierte estos partidos en “los más difíciles de la temporada”. También felicitó a sus jugadores por reponerse del esfuerzo en Melilla y por firmar una segunda parte “para enmarcar”.

Para Saulo, el triunfo no solo tiene valor clasificatorio, sino también emocional y simbólico: “Sé lo difícil que es ganar aquí y sé lo que significa para el club”. Una victoria que acerca al Caja Rural CB Zamora a un sueño que hace no tanto parecía inalcanzable.