Tyson Pérez pone algo de luz a la vorágine de dudas y malas noticias que es hoy por hoy el Unicaja para creer en un … giro en su destino a corto plazo. El ala-pívot regresó a los planes del entrenador dos meses y medio después, tras dejar atrás sus problemas en el tendón de Aquiles, cuajando un partido serio dentro de lo mal que estuvo el equipo a nivel colectivo.

El ‘cuatro’ dominicano, una de las piezas más importantes del puzzle casi perfecto que fue la pasada campaña y uno de los hombres fuertes de este vestuario, también en la actualidad. Es el máximo reboteador del equipo (promediando 6,6) y una de las prolongaciones de Ibon Navarro en la cancha por su energía y nervio, dos de las cosas que más ha achacado el técnico al equipo en las últimas derrotas.

Las lesiones y los múltiples problemas físicos que han alterado los planes del vitoriano han tenido una especial incidencia en la rotación interior. Al regreso de Tyson Pérez se le podría sumar también, próximamente, el de David Kravish, aunque se espera que el rendimiento del dominicano sea más inmediato por varias razones: edad, estatura, tiempo de baja y gravedad de la lesión. Kravish no juega desde octubre por una fractura de peroné sufrida en Tenerife.

Pérez, que disputó 20 minutos ante el Covirán Granada, el pasado domingo –fue el cuarto que más participó–, se convierte así en una más para Ibon Navarro llegados a este punto de la temporada. No estaba previsto que jugara, pero el devenir del encuentro propició que el entrenador contara con él más de la cuenta para facilitar su readaptación y su ritmo competitivo.

La realidad es que fue el mejor, dentro de la gris actuación general del equipo. Anotó 11 puntos y cogió siete rebotes (uno en ataque y seis en defensa) para finalizar con 13 créditos de valoración, más que ningún otro compañero. Se espera que frente al Hiopos Lleida pueda ser uno más para dar también aire a una mermada y castigada rotación interior.