El diseñador gráfico Krusher Joule, responsable de algunas de las tapas de discos más reconocidas del heavy metal (Live After Death de Iron Maiden, Diary of a Madman, Speak of the Devil y Bark at the Moon de Ozzy Osbourne), publicó en sus redes sociales la historia detrás de la polémica tapa de Born Again, el álbum de Black Sabbath lanzado en 1983.

La portada, que muestra a un bebé demonio, fue ideada originalmente como un boceto bastante malo. Joule explicó que, en ese momento, trabajaba para el sello de Ozzy y no quería perder ese vínculo al aceptar un encargo del mánager Don Arden, padre de Sharon Osbourne y figura con quien la familia había roto de manera muy conflictiva. Su estrategia fue presentar diseños tan disparatados que garantizaran el rechazo, cobrar el anticipo y retirarse.

«Pensé que lo mejor sería ir a la reunión con Arden, y como represalia por haberme amenazado con matar a mi perro, decidí presentar los bocetos más ridículos y obvios posibles«, relató Joule. Entre las cuatro propuestas que entregó figuraba la imagen de un bebé, tomada de la tapa de una revista educativa de 1968 llamada Mind Alive, a la que le añadió cuernos, colmillos y una paleta de colores que, según sus propias palabras, «solo el ácido podría justificar».

Un autosabotaje que salió mal

Sin embargo, el plan falló. Tony Iommi quedó entusiasmado con el diseño y Geezer Butler lo resumió con una frase que se volvió célebre: «Es una porquería, pero es jodidamente genial«. Don Arden no solo lo aprobó sino que ordenó confeccionar un disfraz del bebé demoníaco para incorporarlo a la gira.

Joule tuvo que ejecutar en serio aquello que había pensado como sabotaje. Con la fecha de entrega encima, trabajó toda una noche junto a un vecino, una botella de Jack Daniel’s y otras sustancias, y terminó el arte completo, incluyendo el lettering de todas las letras, antes de que amanezca.

El vocalista Ian Gillan, quien grabó el disco en lugar de Ozzy, no ocultó su disgusto al ver la portada terminada: «Miré la tapa y vomité«, declaró en su momento. Según Joule, habría arrojado una caja con 25 copias del disco desde la ventana de un hotel. Born Again terminó siendo el undécimo disco de Black Sabbath y el único con Gillan como vocalista.