Este año ha sido el primero en más de una década en el que ni Agustí Sans ni Álex Suárez han vivido el exigente día a día que implica el baloncesto profesional. Ambos jugadores, que empezaron sus respectivas carreras prácticamente de la mano, decidían poner fin a las mismas prácticamente del mismo modo y al unísono. Solo unos días de diferencia separan sus respectivos anuncios de retirada el pasado mes de febrero.
No obstante, el campus ‘Bé d’Aquí, Bé de Bàsquet’ que decidieron poner en marcha el pasado verano, también juntos, será el hilo conductor que mantenga viva su pasión por el baloncesto en esta nueva etapa de sus vidas. Para ello, se presume esencial la aportación de Arnau Calsapeu, entrenador menorquín de la cantera del FC Barcelona, quien continuará ejerciendo como director de metodología de un campus que pretende ofrecer una segunda edición mejor que la primera profundizando aún más en la individualización.

Diferentes turnos
Del 13 al 17 de julio, los jugadores nacidos entre los años 2008 y 2016 experimentarán este mayor foco en el trabajo individual durante el turno formativo. «Queremos adaptarnos a todas las necesidades y objetivos que presente cada jugador y jugadora. Adaptaremos cualquier situación del campus con tal de que el trabajo pueda ser útil para cualquier jugador», explica Calsapeu sobre la flexibilidad que ofrece el cuerpo técnico, el cual se mantiene intacto a excepción de dos incorporaciones.
En un grupo más reducido coexistirá el turno sénior, brindando así una oferta de preparación, tanto física como deportiva, enfocada a jugadores que han acabado recientemente su etapa júnior y que se sitúen entre los 18 y los 21 años. «Aparte de aprovechar esa semana para no perder la forma, considero que nuestros entrenadores les pueden ayudar tanto técnica como físicamente», apunta el director de metodología.
Actividades lúdicas
En ese intento por enriquecer aún más la experiencia, además de los posibles invitados que puedan presentarse, el proyecto contará con la presencia de jugadores foráneos en edad júnior que estarán en régimen de alojados. «Haremos un programa algo más completo en el que realizarán actividades tanto físicas como lúdicas durante la mañana y por la tarde se incorporarán al campus», comenta el entrenador culé.
Desde la dirección lo ven como «una oportunidad para abrir las puertas del proyecto a gente de diferentes partes de España y de que los jóvenes menorquines, en este caso solo masculinos, puedan competir y entrenar con jugadores foráneos y de su edad». «Creo que pueden aportarles un plus de nivel», señala el técnico azulgrana.

Crecimiento personal
Las charlas sénior pro, en las que los profesionales escuchaban aquellas dudas que pudiesen tener los chavales en ciertos asuntos como el trabajo a nivel mental, fue uno de los puntos que alcanzó un mayor grado de satisfacción. Es por ello que en la segunda edición volverán a ser protagonistas.
«Intentaban preguntar sin vergüenza y escuchar para mejorar. Nosotros les dábamos nuestra opinión e intentábamos ayudar. Creo que es algo de lo que se pueden beneficiar bastante, ya que nosotros estamos abiertos a cuestiones a nivel tanto de baloncesto como psicológico. Todo lo que podamos ayudar, bienvenido sea», indica Agustí Sans.
Y es que eso lo tiene bien claro cuando ve los ejemplos de participantes como Joan Seguí, infantil del CD Alcázar que jugó la Minicopa con Unicaja de Málaga, o Aina Real, que el próximo curso dará el salto a la División I de NCAA. «Con nosotros solo están una semana. El mérito es suyo y de sus entrenadores. Si hemos podido aportar un uno por cierto de este mérito al compartir alguna reflexión, entrevista o experiencia, ya es suficiente para nosotros», sentencia.