El Palmer Basket se encomienda a Son Moix para tratar de salvar la categoría. En un año en el que no está yendo como se esperaba, el elenco de Juani Díez busca sumar en casa un triunfo con el que recuperar oxígeno y que este le de alas para intentar mantenerse en la categoría de plata del baloncesto español, pero no va a ser fácil.
La lesión de Phil Scrubb hizo que la plantilla perdiera a un generador nato y con la lesión de Nuno Sa, que está a la espera de poder volver en alguna de las tres fechas restantes, el técnico argentino solo tiene a su disposición nueve jugadores de la primera plantilla y varios del filial con los que hacer frente a este final de temporada. Y el partido de este domingo en casa es crucial para empezar a creer en que es posible.
El encuentro contra el HLA Alicante es vital para mantener vivas las aspiraciones de supervivencia. Los del mallorquín Rubén Perelló, actualmente son novenos en la tabla con un récord de 15 victorias y 14 derrotas, empatados con el Hestia Menorca y ocupan la última plaza que da acceso a los playoff de ascenso a la Liga Endesa y son uno de los tres rivales a batir en el calendario que le resta al Palmer Basket.
Después de ello les toca viajar a Madrid para medirse al Movistar Estudiantes, que tiene asegurada la segunda plaza de la clasificación tras llevarse la Copa España, aunque ahora mismo se encuentran en la cuarta posición con 19 triunfos y 10 derrotas. Su rendimiento no ha sido lineal en esta campaña 2025-2026, pero en este tramo final han dado en la tecla para poder dar un estirón que les consolide, un año más, como uno de los candidatos a volver a la primera categoría del baloncesto español. Y la última cita es la que está marcada en rojo.
El último reto del año será el derbi, una temporada más, tal y cómo pasó la campaña pasada en Segunda FEB y que ahora puede ser crucial, no para uno, sino para los dos equipos de la isla. Pero para que la que debe ser una fiesta del baloncesto balear no tenga un sabor amargo, todo empieza en esta jornada y el equipo debe dar un gran paso al frente.
Es el momento en el que los jugadores que estaban acostumbrados a ser de rotación tomen las riendas del equipo, como ya han hecho Ander Urdiain, Ángel Comendador o el propio Joan Feliu, y sumen al lado de las figuras de Duda Sanadze y Hansel Atencia para tratar de sumar una o varias victorias que a final de campaña les sirvan para firmar la tan ansiada salvación.