
ESCUELA DE CALOR Dua Lipa, fotografiada en Chile para la campaña de la nueva fragancia de YSL Libre Berry Crush.D.R.
Dua Lipa haciendo cosas podría ser un buen título para un hipotético biopic de la artista (Londres, 1995). Actriz —fue la Barbie Sirena en la aclamada adaptación al cine de las andanzas de la muñeca a cargo de Greta Gerwig—, lectora empedernida —“Ahora mismo estoy enganchada a Mala feminista, de Roxane Gay. Fue el libro de marzo del club de lectura de Service95, y no me canso de leerlo. Es una brillante recopilación de ensayos que te hace sentir como si estuvieras charlando con tu amiga más inteligente, divertida y sabia, y poder comentarlo con la propia Roxane fue todo un lujo”, revela—, viajera contumaz y, sobre todo, cantante pop de éxito incontestable —ha ganado tres premios Brit y tres Grammy, por citar un par de hitos de su fulgurante carrera—, la mujer que ha puesto a bailar a medio mundo con canciones alegres y pegadizas como Don’t Start Now o Houdini no se esconde: lleva una vida tan fabulosa como aparenta y como queda de manifiesto con regularidad en su cuenta de Instagram para regocijo de sus más de 88 millones de seguidores.
“Bueno, obviamente me encanta leer. Pero, aparte de eso, me encanta el yoga, el pilates y cualquier tipo de meditación. Dedicar ese tiempo a mí misma es una parte esencial de mi día a día, y me ayuda a sentirme en equilibrio y con la mente despejada. Y, por supuesto, como quizá ya sabes: me encanta viajar”, enumera.
—¿A qué no es capaz renunciar ni siquiera cuando está inmersa en la grabación de un álbum de estudio o en plena gira?
—A estar con mis amigos y mi familia.
—¿Cómo le gustaría definirse y cómo le gustaría ser recordada?
—¡Menudas preguntas! Me esfuerzo mucho en estar presente en cada momento, así que, sinceramente, me centro mucho más en eso y en vivir tantas experiencias como sea posible. Hay tanto por descubrir en el mundo que, cuando pienso en echar la vista atrás y hacer balance de mi vida, me gustaría poder decir que la exprimí todo lo que pude.
Prueba de ello será, sin duda, su actuación en el escenario Pyramid del Festival de Glastonbury, el feudo del britpop y la música indie que conquistó en junio de 2024 con la ayuda del productor del álbum Nick Parker, AKA Tame Impala. “Fue un momento culminante en mi carrera y la máxima expresión de mis aspiraciones y, por supuesto, me encantó la gira Radical Optimism. Encarna totalmente la razón por la que me gusta hacer lo que hago: reunir a la gente para bailar, sentirse alegre y experimentar esa conexión emocional con las personas que te rodean”, asegura.