De repente, Tadej Pogacar (UAE) es un señor mayor. Al esloveno, de 27 años, se le ha venido el futuro encima y el futuro se … llama Paul Seixas (Decathlon), de 19. Camino a la 112ª edición de la Lieja-Bastogne-Lieja de hoy, el francés hizo una parada el miércoles en la Flecha Valona. Ganó, como hizo en la Itzulia, y ahora desafía al número uno en la decana de las clásicas.

Seixas se ha pasado la semana en Bélgica saludando a los cicloturistas a los que adelantaba por las carreteras de las Ardenas, ‘bonjour’, ‘bonjour’, mientras el mundo debatía sobre las posibilidades de un sorpasso al coloso esloveno en un escenario mítico como Lieja. Su único tête à tête esta temporada ha tenido lugar en Strade Bianche, donde ganó Pogacar pero Seixas tuvo una actuación impresionante. Llegó segundo a la plaza del Palio, pero fue una presentación en sociedad en toda regla. De la Toscana viajó a la Itzulia y arrasó, con tres victorias de etapa y la general y su consagración como figura. Su carrera siempre irá ligada a la Vuelta al País Vasco, donde logró su primer gran triunfo como profesional.

Desde que el francés debutó el año pasado, se han enfrentado en 18 días de competición. En 17, Pogacar llegó por delante a meta. Ese 18º día fue la tercera etapa del Dauphiné del año pasado, pero ambos llegaron en el mismo grupo. Seixas suma siete victorias en su carrera profesional, todas este año, el segundo en la máxima categoría. Pogacar acumula 111. Este año, tres en cuatro días de competición. Ganó Strade Bianche, Milán-San Remo y Tour de Flandes y fue segundo en Roubaix. El esloveno ganó su primera carrera en 2019, con 21 años.

Seixas soporta el debate sobre su participación en el Tour, si hay riesgo de ir demasiado rápido, si no será mejor ir poco a poco… Debates viejos. El corredor del Decathlon es la última expresión del ciclismo moderno, sin inhibiciones, descarado y valiente. Su ciclismo, el único que ha conocido. El de Pogacar, Van der Poel, Evenepoel y compañía, donde ganarlo todo y dar espectáculo es lo normal. La cátedra teoriza sobre Hinault y Fignon, pero, como dice Alexandre Roos, firma estrella de ciclismo en L’Equipe, eso a él «le da completamente igual, como le da igual ese tío que viene a comer a casa una vez al año y le cuenta sus viejas historias. Le aconsejan que se fortalezca en la Vuelta antes de ir al Tour, pero ¿para qué, si no es para complacer a esos viejos cascarrabias que creen que lo saben todo?».

Seixas creció viendo ganar Tours a Pogacar y ese es el ciclismo que conoce, libre, creativo y sin complejos. Es imposible que comprenda aquellos viejos miedos atávicos. Va al choque contra uno de los grandes de todos los tiempos con total naturalidad.

Evenepoel, a la expectativa

En el duelo Pogacar-Seixas se entrometerá otro genio precoz, Remco Evenepoel (Red Bull-Bora), doble ganador en Lieja (2022 y 2023), una carrera ideal para sus condiciones, y más ahora que parece haber decidido centrarse en las clásicas. Viene de ganar la Amstel Gold Race de forma convincente y el terreno desde La Redoute hasta Lieja parece diseñado por él mismo. Evenepoel aún tiene 26 años.

Tom Pidcock (Q36.5), Mattias Skjelmose (Lidl-Trek) y la armada francesa Vauquelin (Ineos), Lenny Martínez (Bahrain) y Grégoire (Groupama) se postulan como alternativas. Ion Izagirre y Alex Aranburu (Cofidis) también buscarán un puesto de honor tras su buen rendimiento en la Flecha Valona.