Después de tres intentos fallidos, un Nissan Patrol se encaramaba en lo alto de un socavón y quemaba las ruedas traseras para superar el obstáculo ante el aplauso de decenas de personas que lo observaban con atención. «Lo llevan mejor los de chasis corto», opinaba uno de los presentes con una sonrisa en la cara y una cerveza en la mano. Como él, decenas de personas se acercaron a un terreno a escasos kilómetros de Olmillos de Sasamón para disfrutar del espectáculo. El colectivo Raposos 4×4 organizó la V edición de este trial que congregó a un total de 15 vehículos en una jornada festiva y que se ha convertido en un clásico de la localidad.
Veteranos y noveles, pocos en el pueblo quisieron perderse la cita. A mediodía ya se habían congregado más de un centenar de personas en torno a las pozas, las rampas, los taludes y los montículos dispuestos por la organización para hacer cada vez más atractivo el circuito. Los Raposos comenzaron esta aventura hace unos años animados por lo que veían en otros municipios. «Nos juntamos unos amantes de los 4×4 que íbamos a todas las rutas y pensamos que por qué no podíamos organizar algo así en el pueblo», explicaba Sergio Susinos, uno de los organizadores de este trial. La idea tomó forma con la colaboración del Ayuntamiento, al que pidieron la cesión de un terreno para poder conformar el circuito.
«El primer año fue un ‘a ver qué pasa’ y lo cierto es que a la gente le gusta», puntualizaba Susinos. Y vaya que si gusta, pues parecía que nadie quería perdérselo. En esta edición, más allá de las mejoras en el recorrido -como una poza de unos cinco metros-, contaron con la novedad de un Dj montado en un todoterreno y que ayudó a mejorar aún más el ambiente.
Como todo en esta cita se hace sobre ruedas, la animación corrió a cargo de un Citröen Xara completamente modificado para la ocasión. Animador que, según los organizadores, va cambiando cada año. Todos los obstáculos tenían su gracia, pero lo cierto es que el personal se arremolinaba en los más profundos y peliagudos. No había puntuaciones, ni competición como tal. Pero los participantes no dejaban de exigirse. El premio: el aplauso cuando lograban superar la ‘trampa’.
La tracción a las cuatro ruedas y la adrenalina fueron las protagonistas de la jornada, pero también la excusa para vivir un día de fiesta en Olmillos de Sasamón. A la exhibición de los participantes siguió una comida popular en el polideportivo del municipio, una ruta turística por el entorno, otro circuito rápido, un sorteo de regalos y de nuevo el trial hasta que el cuerpo aguantó, a eso de las 9 de la noche.
Con el evento consolidado no solo en la comarca sino en toda la provincia (llegó gente de Madrid o Guadalajara), los Raposos ya buscan mejorarlo. Entre otras cosas, buscarán un terreno diferente para mejorar el circuito, ya que el actual es demasiado arcilloso.