Aunque a veces se habla de la pérdida de valores de los jóvenes, hay noticias que siguen dando espacio para la esperanza. Dos primas, Lucía y Belén Muñoz, de tan solo 19 y 21 años respectivamente se encontraron una cartera en la calle con más de 1.300 euros y, pese a la tentativa de quedársela, decidieron hacer una buena acción y devolvérsela a su dueño. El dinero, además, resulta que se iba a emplear en la reparación de un vehículo para trasladar a personas con diversidad funcional.
Los hechos sucedieron en plena Málaga capital, en el barrio de Las Flores. «Veníamos de comprar y, de camino a nuestro piso, vimos que había una cartera en el suelo», ha relatado Lucía al diario Sur. En un primer momento, como ha contado, decidieron esperar unos instantes por si alguien regresaba a recogerla, pero luego decidieron llevársela: «Nos paramos un poco a ver si alguien venía, pero al comprobar que no, decidimos llevárnosla al piso para ver qué hacíamos».
Además de la documentación personal, comprobaron que la cartera tenía 1332,50 euros, lo que fue toda una sorpresa. «Cuando vimos la cartera con tanto dinero nos sorprendimos», ha expresado por su parte Belén. Su primer pensamiento, confiesan, fue quedarse con el dinero. «Un verano por delante», han contado al citado periódico imaginando lo que podían llegar a haber hecho con ese dinero.
«Después, en frío, pensamos que había que devolvérsela al señor que la perdió», reconoce Belén, quien cuenta que al final se impuso la empatía por la persona que podía haber perdido ese dinero. «Cuando ves una cartera con tanto dinero, es tentador quedártela, pero nos pusimos en la piel de la otra persona», añade por su parte Lucía.
Con ello, y de la mano de la ayuda de su familia, se pusieron en contacto con las autoridades, quienes comenzaron a realizar las gestiones para localizar al propietario. Este finalmente pudo recuperar su cartera y su dinero, que iba a utilizarse además para otra buena acción: reparar un vehículo que sirve de transporte para personas con diversidad funcional.
«Sentimos mucha satisfacción al saber para lo que estaba destinado el dinero», ha comentado Lucía tras conocerlo. El propietario del dinero, además, se ha puesto en contacto con ellas para agradecerles el gesto, uno que no ha pasado desapercibido para la familia o para los amigos de estas dos primas.
«Nuestros familiares nos dijeron que hiciéramos lo que nos gustaría que hicieran con nosotras, pero algunos amigos nos preguntaban si nos habríamos quedado el dinero», confiesan las dos, quienes llaman a ser más empáticos con la gente: «La gente tiene que pensar desde el corazón. La generación no está perdida, como muchos dicen».