Hay terrenos que acumulan historia antes de que nadie los pise. En San Mateo de Gállego, un municipio de poco más de 3.000 habitantes a 22 kilómetros de Zaragoza, hay una parcela que lleva décadas esperando que alguien le encuentre un destino. Primero fue el sueño de una urbanización de lujo con campo de golf.

Luego, la quiebra más sonada del sector inmobiliario español. Después, años de abandono, estructuras vandalizadas y residuos ilegales. Ahora, Amazon Web Services ha decidido que ese mismo suelo será uno de sus próximos grandes campus de centros de datos en Europa. Lo que no pudo la burbuja inmobiliaria lo hará la nube.

El sueño americano que nunca fue

La historia de Las Dehesas, también conocida como El Saboyal o Dehesa Boyal, arranca a finales de los años 90 con un grupo de inversores estadounidenses que exploraron la posibilidad de desarrollar una gran urbanización de lujo en las proximidades de Zaragoza. El proyecto peregrinó por varios municipios antes de encontrar acomodo en San Mateo de Gállego, donde en el año 2.000 se constituyó la sociedad Los Jardines de San Mateo con el objetivo de transformar unas 200 hectáreas en una lujosa comunidad residencial con chalés exclusivos, pisos y un campo de golf.

Los números del proyecto eran mareantes para un pueblo de 2.700 habitantes. Se esperaba que la urbanización atrajera más de 12.000 nuevos vecinos, triplicando la población del municipio de golpe. La demanda era tan alta que algunas viviendas llegaron a sortearse y otras se vendieron sobre plano antes de que se pusiera una sola piedra. En 2007, el INAGA aprobó el informe de evaluación ambiental, el Ayuntamiento autorizó el proyecto y las máquinas entraron en agosto de ese mismo año. Todo apuntaba a que Las Dehesas iba a cambiar San Mateo de Gállego para siempre.

El terreno que pensaba albergar una macro urbanización de lujo con campo de golf... quedo en nada. Ahora será un campus de centros de datos de AWS / Cedida
El terreno que pensaba albergar una macro urbanización de lujo con campo de golf… quedo en nada. Ahora será un campus de centros de datos de AWS / Cedida

Lo hizo, pero no de la forma que nadie esperaba.

Martinsa-Fadesa, la quiebra que lo paralizó todo

El proyecto había pasado en 2001 a manos de Promociones Aragonesas San Mateo, una sociedad madrileña que tomó las riendas del desarrollo. Años después, Fadesa, uno de los gigantes del sector inmobiliario español, había absorbido el proyecto dentro de su cartera de activos. En 2007, Fadesa fue a su vez absorbida por Martinsa, en una operación respaldada por un préstamo de 3.000 millones de euros de una veintena de bancos que dejó a la empresa recién fusionada en una situación financiera extremadamente frágil.

La crisis no tardó en llegar. En julio de 2008, Martinsa-Fadesa se declaró en concurso de acreedores con una deuda de 7.000 millones de euros, en lo que fue el mayor concurso de acreedores de la historia empresarial española hasta ese momento. Las obras en Las Dehesas se paralizaron de inmediato. Unas 400 familias habían comprado viviendas que nunca se construirían. El campo de golf quedó en un plano. Los esqueletos de hormigón se quedaron solos en mitad del campo.

Una década de abandono y vertedero improvisado

Lo que siguió fue la crónica de un olvido largo y costoso. Las estructuras inacabadas de Las Dehesas se convirtieron en un paisaje desolador que durante años definió la entrada al municipio. Bloques a medio levantar, socavones, obras vandalizadas y residuos ilegales acumulados sin control llevaron a las autoridades a restringir el acceso a la zona por motivos de seguridad. El campo de golf que debía ser el corazón de una comunidad de lujo nunca llegó a tener ni un hoyo.

Para San Mateo de Gállego, Las Dehesas pasó a ser el símbolo más visible de los excesos de la burbuja inmobiliaria: una herida abierta en el territorio municipal que ninguna administración había conseguido cerrar más de una década después de la quiebra. Un problema urbanístico, económico y paisajístico sin solución a la vista.

Hasta que llegó Amazon.

294 hectáreas y 625 parcelas: AWS recoge lo que Martinsa-Fadesa dejó

La segunda gran ampliación de la región de AWS en Aragón incluye un campus en San Mateo de Gállego sobre una superficie de 294 hectáreas que comprende 625 parcelas, buena parte de las cuales corresponden precisamente al área de Las Dehesas. El suelo que durante años acumuló hormigón abandonado y residuos ilegales pasará a albergar infraestructura tecnológica de primer nivel, integrada en lo que está llamado a convertirse en uno de los mayores nodos digitales del sur de Europa.

La Declaración de Interés General de Aragón aprobada en Consejo de Gobierno y publicada en el Boletín Oficial de Aragón supone el paso administrativo previo al PIGA, el instrumento que permitirá ordenar el desarrollo del campus y arrancar las obras. Para San Mateo de Gállego, el proyecto no es solo una inversión tecnológica: es la solución a una de las situaciones urbanísticas más enquistadas que dejó la crisis del ladrillo en Aragón.

El municipio que iba a triplicar su población con chalés de lujo y un campo de golf acabará siendo parte de la infraestructura digital que Europa necesita para los próximos décadas. No era el futuro que nadie imaginó para esas 294 hectáreas cuando las máquinas entraron en agosto de 2007. Pero es, con diferencia, el mejor que podían tener.