Exonerado. Jordi Pujol ha llegado este lunes a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares pasadas las 9.00 horas, en un vehículo, para pasar el reconocimiento forense, que debía determinar si se encontraba o no en condiciones de declarar … como imputado en el juicio por la fortuna oculta en Andorra. Finalmente, tras el examen médico, en el que el propio ‘president’ ha reiterado su intención de intervenir en la vista, el tribunal ha decido que no lo haga, al entender que no tiene capacidad de defenderse. De hecho, según ha indicado el magistrado presidente, lo exonera así del juicio. Es decir, queda ‘expulsado’ de la causa.

Así lo prevé la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que recoge que una de las causas de la exoneración es el deterioro cognitivo, por lo que Pujol no será juzgado. De hecho, el presidente del tribunal ha detallado al inicio de la vista que sus tres integrantes se han entrevistado con el ‘expresident’, para «conocer de primera mano su situación». Una entrevista en la que estaba presente tanto el forense, como su defensa, y tras la que han corroborado la «imposibilidad de Jordi Pujol Soley para permanecer con capacidades en este juicio». Así, han acordado que queda «fuera del procedimiento».

Cabe recordar que, ya al inicio de la vista oral, a la que atendió de forma telemática desde su domicilio en Barcelona por su delicado estado de salud tras un ingreso hospitalario, el tribunal apuntó que cuando al ‘expresident’, de 95 años, le tocase tener una «participación activa» en el juicio, valoraría si se encontraba o no en condiciones de someterse a un interrogatorio. Y es que, en vísperas de su arranque, su defensa, que ejerce el penalista Cristóbal Martell, formalizó un recurso para pedir que se archivase la causa contra quien fuera presidente de la Generalitat durante más de dos décadas por su estado de salud. Fue así como los forenses del Instituto de Medicina Legal de Cataluña que lo examinaron dictaminaron que Pujol «no se encuentra en condiciones físicas ni cognitivas» para asistir a la vista, tras determinar que presenta un diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (Alzheimer y vascular) y que dicho trastorno se asocia a un deterioro cognitivo moderado, siendo «irreversible, progresivo, evolutivo y sin tratamiento eficaz».

A pesar de ello, la Audiencia Nacional acordó, la semana pasada, citar de forma presencial a Pujol este lunes, media hora antes de comenzar con la declaración de los acusados, para un nuevo reconocimiento forense. Una citación que acaparó las críticas tanto del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, como del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. El primero pidió «sentido común» al tribunal, tras explicar que el propio ‘president’ se había excusado con él por no poder acudir a un acto en El Vendrell debido a su estado. Mientras que el segundo indicó que había «otras maneras» de llevar a cabo el reconocimiento médico que no pasaban por hacerlo desplazarse hasta Madrid.

Este mismo lunes, también el expresidente catalán Artur Mas ha apuntando que su antecesor no está en condiciones de defenderse, y ha reprochado que la decisión de hacerlo viajar obedece a una voluntad de escarnio. Finalmente, el tribunal ha dictaminado que el estado de salud de Pujol no le permite afrontar el juicio.