Domingo, 26 de abril 2026, 19:48
| Actualizado 22:29h.
El Recoletas Salud San Pablo Burgos consiguió una victoria de muchos quilates en Manresa gracias, en buena medida, a un tercer cuarto sensacional en ataque y al tridente conformado por Corbalán, Neto y Happ. El equipo burgalés aceptó el reto de su contrincante de jugar a un baloncesto más ofensivo y, aunque no sin sufrir en el tramo final del duelo, supo amarrar un triunfo que acerca al conjunto de Porfi Fisac al objetivo de la permanencia, más aún tras el tropiezo del MoraBanc Andorra en Granada.
Baxi Manresa
Ferran Bassas (13), David Duke Jr (8), Álex Reyes (16), Gustav Knudsen (4) y Kaodirichi Akobundu (10) –cinco inicial– Max Gaspà (-), Agustín Ubal (7), Marcis Steinbergs (5), Pauly Paulicap (3), Pierre Oriola (9), Retin Obasohan (15), Dani Pérez (4).
94
–
101
Recoletas Salud San Pablo Burgos
Max Heidegger (9), Gonzalo Corbalán (25), Leo Meindl (4), Jermaine Samuels Jr (6) y Luke Fischer (-) –cinco inicial– Juan Rubio (-), Ethan Happ (20), Yannick Nzosa (5), Dani Díez (1), Pablo Almazán (3), Jaden Shackelford (2), Raul Neto (26).
-
Cuartos:
28-23; 21-24; 23-35; 22-19. -
Árbitros:
Óscar Perea, Rafael Serrano y Vicente Martínez Silla. -
Incidencias:
Partido correspondiente a la vigesimoctava jornada de Liga Endesa disputado en el Pavelló Nou Congost ante 4855 espectadores.
El hecho de que el cuadro manresano esté en tierra de nadie a nivel clasificatorio, sin grandes opciones de aspirar al playoff y con una salvación prácticamente consumada, no supuso que afrontara el encuentro relajado. De hecho, un mate de Reyes a los diez segundos de arrancar el choque lo reflejó.
Los triples de Corbalán y Heidegger, secundados por la buena labor de Samuels en la pintura, compensaron el acierto de Akobundu y Duke en los primeros compases del partido (13-13). Sin embargo, la segunda rotación del Manresa, con Bassas y Obasohan a la cabeza, abrió una brecha en el marcador. Neto, desde fuera del arco, y Happ, en la zona, impulsaron a la escuadra cidiana en la recta final del primer período, Oriola y Ubal neutralizaron ese buen momento en el epílogo de un primer cuarto de alto volumen de anotación (28-23).
En el inicio del segundo asalto volvió a marcar diferencias la escuadra manresana y un alley-oop de Ubal para Akobundu provocó el delirio en el Nou Congost. El regreso de Heidegger, tras perderse el último compromiso por un problema en la rodilla, resultó un soplo de aire fresco para la dirección del San Pablo. La reaparición del base, junto con la solidez de Happ bajo los tableros, mantuvo en el duelo a la escuadra cidiana pese a la inspiración desde el perímetro de Steinbergs (37-29).

La actividad defensiva de ambos conjuntos creció de manera considerable, pero el Manresa se benefició de su ritmo vertiginoso y su salida al contrataque para mantener a raya a los pupilos de Porfi Fisac. Sin embargo, el talento individual de Corbalán y Neto, así como el dominio en el juego interior de Happ, propició que la formación burgalesa se metiera de lleno en el encuentro justo antes del descanso (49-47).
Happ y Corbalán, máximos referentes en ataque del equipo burgalés, asumieron el protagonismo ante las acometidas de Reyes y Bassas, especialmente desde la línea de 6,75 (60-55). La irrupción de Neto, con siete tantos en menos de dos minutos, devolvió la iniciativa en el marcador al conjunto cidiano muchos minutos después. Oriola y Obasohan intentaron frenar el vendaval ofensivo de los hombres de Porfi Fisac, sin éxito. Corbalán y un Neto en estado de gracia catapultaron en el tanteador al San Pablo (72-82).
Los nervios, debido a la importancia de lo que se jugaba el cuadro burgalés, además del aumento del nivel defensivo del Manresa, cortocircuitaron a la escuadra de Fisac. Los errores en el lanzamiento del equipo local dieron vida al San Pablo. Una canasta de Heidegger fue el único enceste en juego del San Pablo en los seis primeros minutos del cuarto acto, situación que Obasohan y Dani Pérez aprovecharon para recortar la desventaja (82-87). Un mate de Happ cortó de raíz la racha negativa de la escuadra burgalesa y Corbalán, inmaculado en los tiros libres, Shackelford y Samuels recogieron el testigo del pívot estadounidense para sellar un triunfo vital en una pista siempre complicada (94-101).
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