Mikel Landa no estará en la próxima edición del Giro de Italia que partirá el próximo 8 de mayo desde Bulgaria. El equipo Soudal-Quick Step ha confirmado que el alavés será baja en la ronda italiana tras detectársele una fractura en la pelvis tras su caída en la segunda etapa de la pasada Itzulia, donde fue arrollado por un coche médico en la segunda etapa. Pese a llegar a meta en dicha etapa, Landa no partió en la tercera jornada, aunque en ese momento las pruebas iniciales descartaron una lesión ósea.

Sin embargo, el equipo ha comunicado que más tarde y en pruebas diagnósticas más específicas es ha detectado esa pequeña fisura en la pelvis, «que no era difícil de identificar inicialmente». Sucesivas pruebas «arrojaron ese diagnóstico», apuntan. Por esa razón, y aunque la fractura se encuentra ya en proceso de soldarse, «requiere un periodo más prolongado de recuperación».

El propio Landa ha mostrado su disgusto por no estar en la salida del Giro, la única gran vuelta en la que ha podido conseguir un podio (en 2015 y 2022) y a la que acudía con ilusión. «Estoy contrariado, me había preparado bien para esta cita y ya en la Itzulia empezaba a sentirme bien. El tipo de fractura era difícil de identificar al principio. Ahora está claro, y me voy a centrar en la recuperación», ha señalado el alavés.

Landa tratará de recuperarse al 100% y después de eso «fijaremos nuevos objetivos para esta temporada», ha resumido el corredor vasco.