La irrupción de Mythos, el nuevo modelo de inteligencia artificial desarrollado por Anthropic, ha encendido todas las alarmas en Europa. Su capacidad para localizar vulnerabilidades profundas en los sistemas informáticos de grandes corporaciones, incluidas las entidades financieras, ha llevado al Banco Central Europeo a exigir a los bancos de la zona euro que detallen sus planes de contingencia en ciberseguridad y los posibles puntos débiles detectados en sus infraestructuras.

La preocupación no es menor. Mythos, concebido inicialmente como un modelo generalista similar a Claude, ChatGPT o Copilot, ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta con una capacidad extraordinaria para rastrear fallos ocultos en softwares utilizados en sectores estratégicos como la defensa, el suministro energético o la banca digital. Su potencial ha situado de nuevo a Anthropic en el centro del tablero tecnológico internacional.

Publicidad 366441

El temor del BCE no responde únicamente a una innovación más sofisticada, sino a la posibilidad de que esta tecnología permita descubrir las llamadas vulnerabilidades de “día cero”: fallos desconocidos para los propios desarrolladores y no detectados durante años por los sistemas de protección tradicionales. Son brechas que ofrecen cero margen de reacción y que, en manos equivocadas, pueden convertirse en una amenaza sistémica.

La banca europea se prepara antes de que Mythos llegue

Aunque el modelo todavía no ha desembarcado oficialmente en Europa y las entidades financieras no han podido probarlo directamente, el supervisor europeo ha decidido anticiparse. Hace dos semanas, el BCE reunió a los responsables de riesgos de los principales bancos de la eurozona, entre ellos Banco Santander, BBVA, CaixaBank y Banco Sabadell.

En ese encuentro, según fuentes internas de las entidades, se les pidió información detallada sobre sus protocolos de ciberseguridad y sus planes de respuesta ante una eventual irrupción de una herramienta como Mythos.

Publicidad 382860

Miguel Ángel Thomas, responsable de ciberseguridad de NTT DATA, resume la diferencia respecto a herramientas anteriores: “Las empresas y los ciberdelincuentes han trabajado desde hace años con programas para detectar vulnerabilidades. La diferencia ahora es la enorme capacidad de explotar esas vulnerabilidades”.

Ese salto cualitativo es precisamente lo que inquieta a supervisores y gobiernos.

El riesgo de que la IA caiga en malas manos

La propia Anthropic ha advertido de que su sistema podría convertirse en un problema de defensa nacional. Si bien Mythos puede reforzar enormemente la protección de empresas y bancos frente a ataques informáticos, también podría exponer fallos tan profundos que permitieran robos masivos de datos, paralización de servicios esenciales o incluso la desaparición instantánea de fondos en entidades financieras.

Por ese motivo, la compañía ha limitado el acceso inicial a un reducido grupo de gigantes estadounidenses como Amazon, Apple, Alphabet y JPMorgan Chase.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ya resumió el dilema en una entrevista con Bloomberg: se trata de una tecnología que puede ser “realmente buena”, pero también “realmente mala” si termina en manos equivocadas.

Estados Unidos ya ha comenzado a trabajar sobre ese escenario. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha mantenido reuniones con el sector financiero para analizar el posible impacto de Mythos y prevenir oleadas de ciberataques a gran escala.

Europa teme quedar atrás frente a Estados Unidos

La diferencia entre ambas orillas del Atlántico es significativa. Mientras grandes bancos estadounidenses como Goldman Sachs o JPMorgan ya han tenido acceso al modelo y pueden evaluar su alcance real, las entidades europeas siguen esperando autorización para utilizar la herramienta.

Lagarde ha reclamado acelerar ese acceso, mientras Anthropic ha anunciado que abrirá próximamente el sistema a empresas británicas, un paso que podría anticipar su desembarco en el resto del continente.

Más allá de Mythos, la inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad estructural para el BCE dentro de su supervisión bancaria y tendrá un peso creciente en el proceso anual de inspección conocido como SREP.

El Banco de España también refuerza la vigilancia

La inquietud también alcanza al Banco de España, dirigido por José Luis Escrivá. La institución ya ha solicitado a las entidades españolas información sobre sus planes de adopción de inteligencia artificial y sus mecanismos de control.

El objetivo principal es evitar que esta tecnología asuma decisiones críticas sin supervisión humana, especialmente en ámbitos sensibles como la concesión de crédito, la gestión de riesgos o la operativa financiera automatizada.

Además, el Anteproyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial designa tanto al Banco de España como a la Comisión Nacional del Mercado de Valores como supervisores clave en este terreno.

Una nueva carrera armamentística digital

El problema, advierten los expertos, no se limita a Anthropic. Aunque el BCE, la Casa Blanca y la propia compañía logren blindar el acceso a Mythos, la aparición de modelos similares desarrollados por otras empresas o por potencias como China o Rusia parece solo cuestión de tiempo.

Eso obligará a una transformación profunda de la ciberseguridad empresarial. Las grandes entidades con mayor capacidad de inversión tendrán ventaja para adaptarse, mientras que las medianas podrían quedar más expuestas ante una nueva generación de amenazas.

La conclusión en el sector es clara: la inteligencia artificial ya no es solo una herramienta de productividad, sino un nuevo campo de batalla estratégico. Y la banca europea ha entendido que no puede permitirse llegar tarde. @mundiario