Más de cuatro meses después de las elecciones autonómicas, Extremadura tiene gobierno. La recién investida presidenta de la Junta, María Guardiola, anunció este miércoles en Mérida la composición del nuevo ejecutivo autonómico que compartirá con Vox. Con 10 consejerías y dos vicepresidencias, el nuevo … equipo titular de Guardiola cumple con la idea «continuista» de la líder popular, que, además, logra equilibrar la influencia de los de Abascal con la presencia de perfiles más políticos que técnicos.
Hay dos grandes claves en los -pocos- cambios del equipo de gobierno. La primera es, precisamente, esa: hay mayor peso político, mayor peso del Partido Popular. Abel Bautista, número dos de Guardiola y secretario general del PP extremeño, tendrá ahora rango de vicepresidente. Lo era de facto como consejero de Presidencia -cartera que mantiene-, pero su figura sale, ahora, todavía más reforzada. De igual manera ocurre con los dos nuevos consejeros: Laureano León, presidente provincial del PP de Cáceres, asume Cultura, Turismo y Deportes, y Sandra Valencia, diputada autonómica, toma las riendas de Educación. Sustituyen a Victoria Bazaga y Mercedes Vaquera, ambas de un marcado perfil técnico en su área.
De esta forma, con la incorporación de figuras de marcada pertenencia al partido, Guardiola refuerza la identidad de los populares ante el, más que seguro, empuje de Vox en el Consejo de Gobierno. Además, la presidenta extremeña se blinda, también, con sus personas de confianza. No solo mantiene, también refuerza a las tres consejeras que forman su particular «guardia pretoriana»: Elena Manzano seguirá al frente de Hacienda y como portavoz, Sara García Espada continúa en Salud y Mercedes Morán, exconsejera de Agricultura, asume Industria, Energía, Ciencia y Territorio, una de las carteras que se presumen clave en el mandato.
En vistas del acuerdo entre ambos partidos, era evidente que se había producido una especie de «canje ideológico». Vox incluía prácticamente todas sus tesis en Inmigración, mientras el PP -y muy concretamente, Guardiola- mantenían sus líneas rojas en Igualdad. Con el anuncio del equipo de gobierno, queda aún más claro. La presidenta tendrá bajo sus competencias directas la secretaría general de Igualdad, que tiene rango de consejería y que seguirá dirigiendo la jueza Ara Sánchez.
Vox no quiere experimentos
Por su parte, Vox asumirá la vicepresidencia y consejería de Desregulación, Familia y Servicios Sociales, cuyo titular será el líder del partido en la región, Óscar Fernández Calle, y la consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Natural. Al frente de las cuestiones del sector primario estará finalmente Juan José García, que es diputado autonómico. Pese a los rumores de las últimas semanas y las conversaciones del partido con algunos dirigentes agrarios de la región, se ha decidido apostar por un hombre «de partido».
Vox no quiere experimentos. Ya los hizo en 2023, cuando decidieron nombrar consejera de Gestión Forestal a la mediática ganadera Camino Limia, que dimitió a las pocas semanas de asumir el cargo por discrepancias con la dirección nacional de Vox. Su sustituto, Ignacio Higuero, cambió de bando tras la salida de los gobiernos autonómicos y se mantuvo como consejero bajo los mandos del PP. Luego, acabó dimitiendo por una polémica relacionada con su currículum.
Los nuevos consejeros tomarán posesión este jueves en Mérida y la Junta echará, definitivamente, a andar. Primer reto en un horizonte muy próximo: la aprobación de los presupuestos. Según avanzaba Guardiola, los dos partidos cerrarán las cuentas en un plazo máximo de dos semanas.
