La plantilla del Surne Bilbao irrumpió anoche en la sala de prensa de Miribilla mientras su técnico, Jaume Ponsarnau, respondía a las preguntas de los … periodistas presentes. Con cervezas en la mano, semidesnudos y con ganas de fiesta interrumpieron al míster por un buen motivo; invitarle a la celebración.
Llegaron saltando y al ritmo del hit «somos los hijos de Jaume Ponsarnau». Porque él es como un ‘aita’ para los jugadores. Darrun Hilliard ha reconocido que una de las razones por las que decidió fichar por el Surne fue la presencia en el banquillo de Ponsarnau. «Estoy aquí por él. Sabe cómo sacar lo mejor de cada jugador. Vemos la vida igual» aseguró el norteamericano, que está cerca de renovar por dos temporadas. No es el único. Krampelj también le considera el «padre» de una familia bien avenida.
El cántico de anoche estaba bien justificado. Y la fiesta era tal que Ponsarnau no dudó en darle un trago a una de las cervezas para después disculparse con los periodistas antes de abandonar la sala de prensa.
Ya en el vestuario, la fiesta fue incontrolable. Tanto que hasta Martin Krampelj se encendió el puro de la victoria. Esta tarde, la plantilla del Surne Bilbao brindará a la afición el segundo título europeo en un recorrido por los principales puntos de la ciudad.