Afincado en España en 1913, el fotógrafo Otto Wunderlich (Sttutgart, Alemania, 1886- Madrid, 1975) sucumbió a la fascinación de España y, cómo no, al variado paisaje de Aragón. Este hombre curioso y sensible y muy profesional recorrió muchos rincones de la península en las primeras décadas del siglo XX y se cree que captó más de 45.000 imágenes, en las que hay de todo: actividades culturales y de ocio, trabajos industriales, paisajes, oficios, entre ellos la minería, pero también como hacían Ricardo Compairé, Juan Mora, Jean Laurent y Ortiz Echagüe, o años después Cristina García Rodero, por poner algunos ejemplos, les interesaban las tradiciones y fiestas populares, los pueblos y paisajes, los retratos, la arquitectura popular. Otto Wunderlich estaba atento a todos y a todo.