Ignis es una vieja conocida de las energías renovables en España. La empresa fundada en 2015 por Antonio Sieira está en plena elaboración de los planes que presentará a los inversores de cara a su eventual salida a Bolsa en la ventana que arrancará el próximo septiembre. Morgan Stanley se suma a Citi y al Santander en los preparativos para el debut, según explican fuentes financieras. La valoración de referencia se sitúa en unos 1.000 millones de euros.
El sector de las energías verdes está pasando por momentos complicados. La caída de los precios por debajo de cero en el mercado mayorista ha provocado un desplome de la valoración del megavatio, aunque esté listo para construir (ready to build, en la jerga). En los momentos del bum, hace cuatro años, se llegaron a pagar 150.000 euros por cada uno en proyecto, y ahora apenas valen nada. Los desarrolladores independientes buscan capital o financiación, pero la situación les ha pillado con el agua al cuello en términos de fondos propios, y la banca ha cerrado con llave el crédito para los proyectos que carecen de instalaciones operativas.
La buena noticia para Ignis es que la compañía exhibe un historial de crecimiento y que cuenta con una estructura de negocios integrada y con varias plataformas que están operativas desde hace años. Un directivo de banca de inversión indica que ahora están trabajando con la empresa en la hoja de ruta de crecimiento que presentarán a los inversores para decidir en el momento adecuado si se continúa con el proceso de estreno en el mercado. Este contaría con una ampliación de capital y con una parte de títulos vendidos por los actuales accionistas, de acuerdo con los planos preliminares. Citi y el Santander fueron coordinadores en la salida a Bolsa de Cox en noviembre de 2024. Morgan Stanley, que ha declinado hacer comentarios sobre esta información, fue uno de los jefes en las salidas a Bolsa de Cirsa y de HBX el año pasado. Ignis tampoco ha efectuado comentarios.
El capital de Ignis está bajo el control de su presidente, de otros fundadores y de directivos de la compañía, con un 67,3%, según las cuentas correspondientes a 2024 de la compañía, las últimas depositadas en el registro mercantil. En junio de 2022, el gigante egipcio de la gestión de activos EFG Holding, a través de su brazo especializado en renovables, Vortex Energy, invirtió 222 millones en Ignis en una ampliación de capital mediante la que se hizo con el 25%, de manera que la compañía se valoró en cerca de 900 millones de euros. Cinco meses después, compró una participación adicional a los fundadores que le permitió alcanzar el 32,7%.
Fuentes de la banca de inversión indican que, con la vía debut en Bolsa, se busca ofrecer una ventana de liquidez a Vortex para salir del capital, aunque sea parcialmente, aunque añaden que el momento actual es desafiante para una salida al mercado de una compañía de energías renovables, debido a que el bum de años atrás ha concluido y quedan muchas incertidumbres por resolverse. El número de gigavatios fotovoltaicos que están operativos en España alcanza los 52 gigavatios, y la cantidad que cuentan con permisos de conexión sin haber entrado en funcionamiento es superior, con un total de 53 gigavatios. Las fuentes del sector consultadas explican que, sin lugar a dudas, habrá proyectos que se verán abocados a quedarse en el olvido.
La ventaja de Ignis está en su diversificación internacional y en su modelo de negocio integrado, que abarca desde la construcción de instalaciones en todo el mundo, a la gestión y operación de plantas de terceros. Cuenta con más de un gigavatio de plantas de generación en propiedad operativas y en construcción en España —a cierre de 2024, tenía en balance 367 megavatios fotovoltaicos en operación y otros 300 térmicos, principalmente a través de una planta de ciclo combinado en Zaragoza— y 10 gigavatios bajo gestión que están en funcionamiento.
Contaba en total con unos 30 gigavatios de cartera de desarrollo de proyectos renovables, eólicos, fotovoltaicos y de baterías, en España, Italia, México, Perú, Chile, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Filipinas, de acuerdo con los datos recogidos en documentación oficial correspondiente al cierre de 2024. Estos proyectos requerirán fondos propios o financiación adicional para su desarrollo, de ahí la ampliación de capital planteada en la salida a Bolsa. En todo caso, Ignis se ha especializado en suministro de energía a centros de datos, la tabla de salvación sobre la que recaen las esperanzas de una recuperación de la demanda de electricidad en España, que subió en 2025 por segundo año consecutivo, aunque en marzo cayó un 1,8% respecto al mismo mes del año pasado, de acuerdo con los datos de Red Eléctrica.
La empresa firmó, además, una alianza con la gestora estadounidense KKR en 2024 para lanzar la plataforma Power-to-X (P2X) con el objetivo de desarrollar principalmente proyectos de hidrógeno y amoníaco verde para aplicaciones industriales en sectores de difícil descarbonización. KKR anunció la aportación de 400 millones a la firma, que comparte al 50% con Ignis. A finales del pasado marzo, Ignis anunció la venta de su división de suministro de energía a pymes a la francesa Engie. Lanzada en 2021, suministra energía a más de 50.000 clientes en España con el foco en empresas.
Las operaciones de venta de plataformas renovables están de capa caída en los últimos tiempos. Los fondos de pensiones canadienses Public Sector Pension (PSP Investments) y Ontario Teachers’ Pension Plan (OTPP), dueños de Cubico, paralizaron la venta del 50% a Qualitas Energy por desacuerdos en el precio, como publicó Cinco Días el pasado 7 de marzo. Siguen en el mercado las transacciones sobre Recurrent Energy y Matrix, aunque están alargándose en el tiempo. Brookfield, por su parte, ha lanzado la venta de X-Elio, con una valoración de 4.000 millones de euros, deuda incluida, y de momento se han mostrado interesados el fondo soberano de Singapur GIP, Blackstone y Stonepeak.
De las salidas a Bolsa programadas para este año, la filial de Digi en España ha decidido no seguir adelante y aplazarla para más adelante, debido a la extrema volatilidad provocada por la guerra en Irán, como publicó este periódico el 23 de abril. La matriz se proponía lanzar una ampliación de capital por entre 150 y 200 millones de euros con una tasación de 2.000 millones de euros y con la posibilidad de que la matriz también vendiera una parte reducida de las acciones que actualmente tiene en sus manos. Entretanto, la compañía asturiana de ingeniería TSK sí ha decidido apretar el botón del debut mediante una ampliación de capital por 150 millones de euros. Ya cuenta con compromisos de compra equivalentes al 40% de ese importe, de inversores como Amundi, Amundsen, DNB, Janus Henderson, Waterside, además de varios family offices españoles. El estreno está previsto para la segunda semana de mayo.