Patti Smith ha visitado muchas veces España. Su larga cabellera blanca y su aspecto frágil y desgarbado contrastan con lo que muestra en escena: una rockera clásica, con unas letras entre la poesía y el juicio político, entre el activismo y la rebeldía del punk.
Son ya 50 años desde que publicara ese disco indispensable, Horses. Y casi 40 desde el lanzamiento de People have the power, una canción que resume su trayectoria: un grito sobre lucha y democracia, de dar la voz al pueblo, en la que vuelve a llevar la conciencia social al rock.
Este año, se volverá a subir a un escenario español. A uno que, quizá, no se esperaba, pero que desde luego merece: al del Teatro Campoamor de Oviedo, donde se entregan los Premios Princesa de Asturias.