La bolsa europea permanecerá cerrada por la festividad del 1 de mayo. Wall Street cotizará en solitario esta jornada sin más referencias occidentales. El mercado de futuros anticipa una apertura al alza en la bolsa estadounidense. La temporada de resultados está dejando buen sabor de boca a los inversores, que renuevan los máximos históricos de los principales índices de Wall Street. El Nasdaq 100 suma más de un 8,5% en el año mientras que el S&P 500 avanza un 5,3%.

Solo en el mes de abril, el índice tecnológico suma más de un 14%. Los efectos del conflicto en Oriente Medio quedaron sepultados por los buenos resultados de compañías como Alphabet, que solo este jueves se disparó un 10%. En el lado europeo las alzas del mes son más modestas. El EuroStoxx 50 suma un 5,5% mientras que la bolsa italiana se postula como la más alcista en este periodo al rozar el 9%. El Ibex 35 suma un 4,3% en el mes de abril.

El último impulso de Wall Street está liderado por el sector tecnológico. En el mercado europeo se replica le mismo patrón. El sector tecnológico del Stoxx 600 suma un 9,6% en el mes de abril frente al 2,3% que avanza el propio índice. Compañías como STMicroelectronics o Infineon suman más de un 50% en este periodo. ASM o Nordic Semiconductor se disparan un 30% y un 23%, respectivamente. Bien por el efecto contagio de sus comparables estadounidenses o por méritos propios en la temporada de resultados que está en marcha, las tecnológicas aportan gran parte del éxito del mes, aunque en el conjunto del 2026 suban, de media, un 7,4%.

El sector de los medios de comunicación y el financiero se sitúan como los siguientes grupos que mejor lo hicieron en el mes pasado, con una subida del 7,3% y del 5,1%, respectivamente. Por contra, la industria vinculada a la salud, automovilísticas y empresas turísticas cierran el mes en negativo. La guerra en Oriente Media afecta al negocio de todos estos colectivos, en particular al del turismo. Varias aerolíneas anunciaron en las últimas semanas la cancelación de miles de vuelos por la escasez de combustible y el alza del precio del petróleo.

Wall Street opera sin apoyo

Wall Street está marcando nuevos máximos históricos, pero no de la mejor forma posible. Desde el punto de vista del análisis técnico, el nuevo techo de índices como el Nasdaq 100 dibuja una tendencia en la que es mejor no perseguir al precio. La superación de resistencias que el Nasdaq 100 presentaba en los 26.150 puntos, que había frenado los avances en octubre y enero, ya advertía de la posibilidad de asistir a un alza adicional hacia la zona de los 27.380 puntos, nivel que encaja con una extensión idéntica al tramo bajista previo, como si el mercado replicara hacia arriba la intensidad de la caída anterior.

Pues bien, el alcance de la zona de los 27.315 puntos ha frenado a corto el avance alcista y está provocando que aparezcan dudas en la presión compradora. Una caída desde este entorno es algo que no sorprendería y debería servir para ajustar parte del amplio movimiento alcista que nació en la zona de los 22.840 puntos. Si recorta entre un 23,60 y un 38,20% de esta alza eso supondría ver una caída a los 26.150 (antigua resistencia) y los 25.600 puntos respectivamente. «Ahí veremos si esta caída es una simple consolidación o algo, como me temo, más peligroso y tedioso como sería un proceso lateral muy irregular», comenta el asesor técnico de elEconomista.es, Joan Cabrero.

La estrategia pasa por esperar recortes hacia la zona de 24.000-24.200 puntos del Nasdaq 100, base del amplio hueco alcista abierto tras las primeras señales de distensión en Oriente Medio. Ese entorno ofrecería un punto de entrada más atractivo. «Mientras tanto, la clave es mantener posiciones y dejar que la tendencia haga su trabajo, sin caer en la tentación de perseguir al precio», explica Cabrero.

Nueva intervención en el mercado

El cruce del yen japonés frente al dólar dibujó experimentó un cambio abrupto que señala una drástica intervención en el mercado. Las autoridades japonesas informaron a última hora de este jueves que se vendieron dólares para fortalecer a su propia divisa cuando llegó a alcanzar los 160 yenes por dólar. Actualmente, el cruce está en los 157 yenes.

No es la primera vez que Japón interviene el mercado de divisas para evitar el descontrol de su divisa o de su deuda. «La evolución del precio refuerza la opinión de que 160 es el límite que el Ministerio de Finanzas de Japón tiene como referencia», comenta la experta de Commonwealth Bank of Australia, Carol Kong. Según recoge Bloomberg, las autoridades japonesas gastaron alrededor de 100.000 millones de dólares en la compra de yenes en varias ocasiones de 2024, cuando se dieron varias intervenciones.

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