A finales del año pasado anunció que la presente temporada sería su última como ciclista profesional, pero no por ello está siendo distinta para Ion Izagirre … (Ormaiztegi, 1989). Bregado en mil batallas y sin nada que demostrar, se le ve fino y con piernas. El año pasado su caída en el GP Induráin marco su primavera, uno de sus dos picos de forma, y el año no terminó de salir como deseaba. 2026 está siendo de otro color, ha logrado mucha presencia en carretera y puestos más que notorios: 7º en la general de la París-Niza y 4º en la Itzulia, 12º en Amstel y otra vez 7º en Flecha-Valona. Y la victoria en Estella. Su caída en Lieja condicionó su participación (21º), aunque no reviste gravedad. Recién confirmado para el Tour de Francia –será la 12ª–, aprovecha la ocasión para «volver a dar las gracias a la afición, tanto a los que estuvieron en la Itzulia como los que han estado todos estos años en cualquier carrera». No duda de que muchos acudirán a Pirineos. «Es solo un día, pero ojalá los ciclistas vascos podamos dar espectáculo para que puedan disfrutar».
– Si los números no engañan, Tour número 12. Ya es casi un habitual en la ronda francesa. ¿Que sea su última participación hace que sea más especial?
– (Se ríe). Bueno, participaciones… La verdad es que no llevo la cuenta, la lleváis mejor vosotros. Pero sí, ya llevo unas cantas y siendo mi último año como profesional… Las fueras están acompañando, los resultados están viniendo y quería participar por una última vez.
– Los resultados también le han acompañado con dos victorias, la primera en 2016 y la segunda en 2023. Con 37 años uno podría pensar en despedidas o ir de paseo, pero con la victoria en el GP Induraín o el 7º puesto en Flecha está demostrando que no será un homenaje. ¿Cómo se plantea el Tour?
– Sí renové por un año más es para dar lo máximo posible, todo lo que tenía, hasta el final. Creo que me lo debo a mí mismo, a los equipos y a los que me quieren. Y, personalmente, me gustaría acabar mi carrera deportiva con buenas sensaciones, siendo competitivo y, bueno, sin sufrir en balde, porque ya sufrimos bastante. Si tienes una buena condición y salen los resultados, pues se sufre de otra manera y se disfruta de otra manera y ese era mi objetivo, poder terminar mi carrera deportiva con un buen sabor de boca y esperemos que sea así.
– Tras el séptimo puesto en Flecha tocó cruz en Lieja. ¿Cómo está de la caída? ¿Chapa y pintura o le está condicionando?
– No, la verdad es que tanto ayer como hoy he estado en el fisio y bueno, de dolores estoy bien. Sí que tengo el tobillo un poco inflamado y la rodilla golpeada, pero bueno, no hay ninguna preocupación, de hecho el viernes correré la Gran Premio de Fráncfort. Después de eso llegará un pequeño descanso para luego preparar bien el Tour.
– No faltará la con concentración en la altitud, hoy en día es el estándar sin el que no se puede llegar al Tour.
– Sí, al final el Tour es un objetivo muy importante y sabemos que la altitud te da ese punto extra que los deportistas siempre buscamos, sobre todo los ciclistas. La preparación es cada vez más importante, intentaremos afinarla lo mejor posible y llegar en las mejores condiciones.
– Analizando su trayectoria resaltan dos picos de forma, uno en primavera y otro en julio. Ahora que cada vez hay más información sobre su rendimiento, ¿es más de mirar datos o tirar de experiencia y de sensaciones?
– Sí, la verdad es que tanto primavera como verano siempre han sido fechas importantes en mi carrera y he podido obtener buenos resultados. Sobre la preparación y los números es verdad, cada año se está llegando más y más lejos, todo está siendo más exhaustivo, pero yo soy de la vieja escuela. Cada año llegan nuevas metodologías y quizás sea la edad y bueno, pero cada año me cuesta más hacer todo eso. La gente joven que llega a Cofidis lleva muy a rajatabla la nutrición, los entrenamientos, los vatios, pesar la comida o los hidratos… No digo que sea malo, ni mucho menos, pero bueno, a mí ya me viene grande. Lo probé otros años, pesar la comida y todo eso, y no me vino nada bien, sobre todo mentalmente. Soy un poco cuadriculado en eso, me gusta, no sé si ir a sensaciones, pero algo así. Al final tras tantos años conoces tu cuerpo y eso te da un plus, siempre se aprende, pero llevo tanto la nutrición como la preparación de otra manera quizá más antigua, no tan exhaustiva. Prefiero jugar con esos números con más libertad y mentalmente estar más tranquilo. Y viendo que los resultados vienen pues todo es más fácil.
– Eso iba a preguntarle, si funciona tampoco hay que volverse loco.
– Sí, es como todo en la vida. Si hubiese hecho la nutrición y los entrenamientos a rajatabla y me hubiese salido todo bien, pues seguiría así. Eso no quiero decir que no siga entrenamientos, que no siga protocolos de nutrición, pero miro alrededor mío o en mi equipo y veo tanto número, tanto dato… Ahora se analiza todo, lo que llaman los anillos, los relojes que analizan las horas de sueño, el HRV –Variabilidad de la Frecuencia Cardíaca–… Es tanta información y tienes que estar tanto tiempo pendiente de todo que al final, en mi caso, me perjudicaba más de lo que me aportaba.
– ¿Sabía desde principio de temporada que estaba en el 8 del Tour o ha sido cosa de última hora?
– En principio el calendario estaba más enfocado en el Tour de Qinghai Lakea (China), pero viendo cómo ha ido esta primera parte de la temporada y que era competitivo le pregunté al equipo a ver si podía meterme en el bloque del Tour.
– Una vez sabiendo que estará en la salida de Barcelona, ¿ha empezado a mirar el recorrido?
– La verdad que no, no soy de mirar con mucha anticipación. No soy una persona que vaya a por la general, por lo que no tengo que ver las etapas de Pirineos o Alpes. Según vaya acercándose el Tour iré marcando objetivos, aunque al final decide el día a día, cómo va la propia carrera.
– ¿Buscará ser protagonista en fugas y poder disputar una etapa o habrá que ayudar al equipo en la lucha de los puntos UCI? Siempre suele ser motivo de presión.
– Siendo realistas, victorias de etapa o, por lo menos, estar presente en fugas. Con el tipo de corredores que habrá en el Tour todos los puntos estarán caros. La general está al alcance de muy pocos y una etapa del Tour o por lo menos estar en el juego de una etapa en el Tour es factible. Aunque ya te digo, todavía queda lejos y tampoco lo he hablado en profundidad con el equipo.
– Hablando de la general, todo el mundo espera una nueva batalla Pogacar-Vingegaard, con la duda de si Seixas participará. Corriendo en un equipo francés, ¿cómo está viviendo el fenómeno?
– Sí, en el equipo también me preguntan sobre Seixas. Está demostrando que tiene cualidades, que tiene un gran motor y que tiene un gran presente y un gran futuro por delante. Está claro que si corre el Tour estará con los mejores, pero ahora mismo creo que en el ciclismo mundial solo hay un hombre en boca de todos: Tadej Pogacar. Cada carrera que corre estamos viendo que da igual que sea clásica de pavé, que sea una vuelta de una semana o de tres; que sea febrero, mayo, junio o septiembre.; que llueva, que haga sol, que se caiga… Siempre está a su mejor nivel, no tiene ni un día malo, es un ciclista súper completo, competitivo cada día, cada kilómetro. No sabes ni dónde buscarle las cosquillas. Te arranca a 80 kilómetros de meta o a 100, como en el mundial. Supongo que para los adversarios que me preguntabas será frustrante ver esa superioridad. Pero bueno, el deporte es así y siempre puede haber contratiempos. Está claro que nadie quiere caídas ni enfermedades, pero es el día a día de este deporte. Antes de empezar el Tour no se puede dar nada por hecho.