El Monbus Obradoiro se prepara para otra exigente jornada en la que podría incluso celebrar el ascenso. Los compostelanos visitan este sábado al Grupo Alega Cantabria, a las 19.00 horas, y, si ganan, estarán pendientes de lo que suceda este domingo, a las 18.00 horas, en el Fibwi Mallorca Bàsquet Palma–Leyma Coruña: una derrota de los herculinos certificaría el regreso del Obra a la ACB. Por contra, si el conjunto de Diego Epifanio cae en Torrelavega y los de Carles Marco vencen en Palma, el ascenso directo será coruñés.
Pero, como diría Epi, preparador de los compostelanos, toca centrarse en lo que depende del Obradoiro sin esperar a que otros tropiecen. Por delante, un choque ante un Cantabria que no se juega nada, pero que actuará como local en Torrelavega y que ya se impuso en la pasada jornada a un Zamora que sí se está jugando su plaza para el playoff.
El equipo dirigido por Lolo Encinas no tendrá presión de ningún tipo ante el equipo de Epi, un factor que solo afectará a los de la capital gallega. Sin duda, esa baza será utilizada por los locales en los momentos que puedan ser más complicados. Pese a todo, el obradoirismo tratará de reducir esa presión, ya que habrá una notable presencia santiaguesa en el Vicente Trueba.
Los datos del duelo
El análisis estadístico marca una diferencia clara entre ambos equipos. Según las medias por partido de DBasket, el Obradoiro llega con una producción ofensiva muy superior: 92,2 puntos por encuentro frente a los 78,2 del Cantabria. Esa distancia no nace solo del volumen, sino también de la eficacia, ya que los de Epi firman un 49,77 % en tiros de campo y un 37,81 % en triples, mientras que el conjunto cántabro se queda en el 43,87 % y el 34,38 %, respectivamente.
La superioridad compostelana también aparece en la circulación y en la actividad defensiva. El Obradoiro reparte 19,6 asistencias por partido, más de cuatro por encima de las 15,1 del Cantabria, y además roba más balones: 8,9 por encuentro frente a 6,0. En un partido con posible carga emocional para los visitantes, ese dato puede ser clave, porque el equipo santiagués también pierde menos balones que su rival: 11,5 por choque frente a los 13,8 del cuadro de Torrelavega.
El apartado reboteador refuerza esa lectura. Aunque no hay una brecha descomunal, el Obradoiro captura 32,8 rebotes por partido, casi tres más que el Cantabria, que promedia 29,9. La diferencia se agranda especialmente en el rebote ofensivo, donde los santiagueses generan 9,7 segundas opciones por encuentro frente a las 7 de su rival, una vía que puede resultar determinante si el partido se atasca o si el Cantabria consigue bajar el ritmo.
La estadística avanzada confirma todavía más el desequilibrio. El Obradoiro presenta un rating ofensivo de 124,4 puntos por cada cien posesiones y un rating defensivo de 102,9, lo que se traduce en un net rating de +21,5. El Cantabria, en cambio, aparece con 107,3 en ataque, 115,0 en defensa y un balance avanzado de -7,6. Es decir, no se trata de que los compostelanos jueguen mucho más rápido —el ritmo es prácticamente idéntico, 73,2 frente a 72,9 posesiones—, sino de que producen bastante mejor en escenarios muy parecidos.
Donde sí encuentra algún argumento el equipo de Lolo Encinas es en la línea de personal. El Cantabria mejora al Obradoiro en porcentaje de tiros libres, con un 78,48 % frente al 74,68 %, y en la estadística avanzada también presenta una mayor ratio de tiro libre. Por ahí puede intentar equilibrar el duelo: cargar el juego, buscar contactos y llevar el partido a un terreno más físico. Aun así, el dato global es contundente: el Obradoiro promedia 107,6 de valoración por partido, muy por encima del 79 del conjunto cántabro.
Un posible tropiezo del Leyma
Por su parte, el Leyma visitará a un Fibwi que no pasa por su mejor momento. Acumula 12 derrotas consecutivas y, pese a tener la permanencia muy cerca, todavía no la ha confirmado matemáticamente. Eso sí, podría llegar ya salvado al partido del domingo si Tizona y Cartagena pierden el sábado sus respectivos compromisos. En caso contrario, los baleares seguirán necesitando sumar una victoria entre el duelo ante los herculinos y la última jornada, en la que se medirán al Palmer en un derbi que podría ser directo por la permanencia.
Por ello, se espera que el Fibwi saque ‘uñas y dientes’ para intentar dar el zarpazo ante los herculinos. Eso sí, los de Carles Marco, pase lo que pase el sábado con el Obra, necesitan ganar para apurar sus opciones de ascenso directo. Si los de Epi caen en Torrelavega, una victoria del Leyma en Son Moix certificaría el ascenso coruñés; si el Obradoiro gana, el triunfo naranja solo serviría para alargar la pelea hasta la última jornada compostelana, ya que Coruña descansa.