Dos aficionados disfrazados de dinosaurios -uno azul y otro verde- le robaron esta tarde parte del protagonismo a Tadej Pogacar, que sumó su tercer triunfo … parcial de la semana en el Tour de Romandía dejando atrás a todos en la última subida al alto de Jaunpass. Otro espectáculo del esloveno que suma su 115ª victoria como profesional y ya saborea la general de la carrera.
Precisamente fue en este último puerto que los ciclistas coronaban a apenas veinte kilómetros de meta, cuando Pogacar se llevó el único susto de la semana. Dos personajes, disfrazados, salieron a su paso tratando de seguir su ritmo mientras corrían con la mala suerte de que tropezaron entre sí y se fueron al suelo. Hasta Pogacar miró para atrás sabedor de que algo había ocurrido.
Afortunadamente no pasó nada, aunque este tipo de episodios se han cobrado más de una víctima en el ciclismo profesional. Hoy podían haber marcado la carrera de nada más y nada menos que el ciclista más popular del planeta.
Y los periodistas de Eurosport, la cadena privada con los derechos de emisión de la carrera, mostraron su enfado al espectador. Javier Ares se quedó a gusto: «¡Vaya hombre! Pues fíjate el simpático que se acaba de caer como un imbécil, porque no tiene otro calificativo. Es que mira cómo va… Parece que te tienes que caer a la fuerza y si te caes al lado del ciclista la has preparado gorda… En fin, no sé para que nos indignamos si tontos con balcón a la calle va a haber toda la vida».
Desde la cabina de Eurosport volvieron a recordar que disfrutar del ciclismo va casado con no tocar o interferir en la carrera del ciclista.