El Alega ya no se jugaba nada. Con la permanencia en el bolsillo y sin opciones de meterse en el play off, el partido ante … el Monbus Obradoiro era casi un trámite. Quizá por eso la abultada derrota tiene un sabor menos amargo. Los de Lolo Encinas cayeron ante el potente cuadro gallego por 65-95. Treinta puntos de diferencia que evidencian por qué unos están luchando por llegar a la ACB y los otros acaban de sellar la permanencia la pasada jornada gracias a la derrota del Melilla. El caso es que el poderío de los gallegos pasó por encima a unos torrelaveguenses que tampoco se amilanaron, pero la gasolina dio para lo que dio.
Y eso que las intenciones eran otras. El Alega quería ganar su último partido de la temporada en el Vicente Trueba y había preparado una fiesta previa para calentar motores, en la que disfrutaron aficionados de ambos equipos, pero la celebración no se pudo trasladar a la pista una vez terminó el partido.
Love (0), Powell (9), Taboada (3), Van Oostrum (0), Yu (8), Alderete (6), Hernández (7), De la Llama (2), Lapornik (15), Johnson (8), Kande (7).
Holder (3), Anderson (7), Dos Anjos (8), Westermann (11), Kravic (6), Exteguren (0), Munnings (6), Barrueta (14), De Sousa (5), Quintela (13), Barceló (9), Galán (13).
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Parciales:
21-28, 13-25, 22-19, 9-23. -
Árbitros:
Paula Lema, Juan Morales y Alejandro Aranzana.
Lolo Encinas apostó por un cinco inicial formado por Johnson, Alderete, Yu, Powell y Hernández; y la elección le resultó, al menos de inicio. El Alega aguantó las embestidas del Obradoiro y cerró el primer parcial con un 21-28 en el que todavía no se apreciaban las diferencias entre los dos equipos. Incluso los torrelaveguenses llegaron a estar por delante en los primeros compases (12-5) con un Alega -sobre todo Powell- inspirado desde la línea de tres. Los cántabros se lo estaban creyendo y eso se notaba sobre la pista. Las canastas llovían con facilidad y los de Lolo Encinas se veían cómodos con la ventaja. Porque sí, el Alega llevó la delantera en el marcador durante casi todo el primer cuarto. Que si 14-8, 17-12, 19-14… Pero a medida que avanzaban los minutos esa imagen se resquebrajó.
Quizá el Obradoiro solo estaba calentando, el caso es que los de Diego Epifanio se despertaron de golpe, se desperezaron y en un pispás comenzaron a pasearse por debajo del aro a placer. Con el 21-26 Lolo Encinas pidió tiempo muerto para frenar la racha de los gallegos, pero no pudo evitar que Kravic anotase sus dos tiros libres para cerrar el primer parcial con un 21-28.
En el segundo asalto los gallegos cogieron carrerilla y ya no había quien los frenase. Pronto la diferencia pasó a ser de diez puntos (24-34) y el Obradorio se convirtió en el rey de los rebotes (14). Barrueta, galán Kravic… Todos castigaban la canasta a placer, que para eso se jugaban un ascenso (28-44), y el Alega no encontraba la manera de frenarlos. El parcial se cerró con un 13-25 y ambos equipo se marcharon al descanso con un 34-53, un +19 a favor del Obradoiro que ya dejaba entrever cuál iba a ser el resultado final.
Apisonadora
El Alega pareció recuperar algo el aliento en el tercer acto, pero no lo suficiente para remontar los casi veinte puntos de diferencia que mediaban entre ellos y los gallegos. A pesar de cerrar el cuarto con un 22-19, el resultado con el que se llegó al cuarto parcial era de 56-72. Una montaña que no iba a ser posible conquistar. El último cuarto solo sirvió para certificar que el cuadro gallego es una apisonadora. Y como tal, hizo pasar al Alega por su rodillo. Con un 9-23 sellaron la victoria en el Vicente Trueba.