Si hay algo que Ansu Fati tuvo, tiene y siempre tendrá es su especial relación con el gol. Aquella maldita lesión le hizo perder esa explosividad que tanto le distinguía, pero su lectura del juego y olfato goleador se mantuvieron intactos. Le tocó reinventarse y dejar de ser un extremo desequilibrante y atrevido para convertirse en un mediapunta. Fue esa clarividencia en el juego la que hizo posible su metamorfosis. Quién tuvo, ¿no?
En Mónaco está siendo una de cal y otra de arena. Tuvo un inicio prometedor, incluso espectacular: lo metía todo y reafirmaba la sensación de estar tocado por una varita. Sin embargo, los continuos problemas físicos no le han dado tregua: hasta ocho partidos se ausentó debido a una lesión en el muslo y molestias en los gemelos.
La destitución de Adi Hütter, su principal valedor, tampoco ayudó. El entrenador austriaco le depositó su total confianza y diseñó un plan específico junto a los servicios médicos del club para recuperar su mejor versión. Con Sébastien Pocognoli su rol fue ligeramente modificado y le costó entrar al equipo.
‘A poc a poc i bona lletra’ – como dice el refrán catalán -. El hispanoguineano, que hace unas semanas se dejó ver por la Ciutat Esportiva Joan Gamper de la mano de su incondicional apoyo Paul Pogba, va dando pasos hacia su mejor versión futbolística. Y lo cierto es que no tiene nada que envidiar a los mejores nueves del planeta: 11 dianas en 28 partidos. O lo que es lo mismo: en 1119 minutos (solo 11 titularidades).
Esta tarde, en el Saint-Symphorien, dio el triunfo al Mónaco prácticamente sobre la bocina con un gol de ‘killer’: control orientado con la derecha y definición cruzada con la izquierda. La derrota desciende matemáticamente a un Metz que sube y baja de categoría por novena vez este siglo.
Mejor marca goleadora
Alcanzó las 11 dianas con el conjunto monegasco entre todas las competiciones y se superó a sí mismo: es la mejor marca realizadora de su carrera profesional. Marcó 10 tantos con el Barcelona en la 2022/23. Quizá esté Luis de la Fuente tomando nota de su olfato goleador a menos de 40 días para el inicio del Mundial.
Con su futuro aún por definir, ha dado motivos de sobra al club del Principado para que ejerza su opción de compra, tasada en unos 11 millones de euros que vendrían de lujo para las arcas culés.