Manuel Sicilia decidió que quería hacer películas de niño, al salir de Granada 10 fascinado con las aventuras de Indiana Jones. Pero fue su amor … por el cómic, su otra gran pasión, la que le terminó enfocando en un camino más específico: el cine de animación. «Combinaba todo lo que me gusta», sonríe frente al ordenador, en Puerta Real, en las oficinas de Rokyn Animation, la única empresa andaluza que puede presumir de haber estado nominada a los Oscar.
Rokyn es una empresa de animación que funciona tanto como productora como estudio de creación. No solo es una de las pocas –«tres o cuatro, a lo sumo», apunta Sicilia– empresas del sector en España, sino que es todo un referente internacional. Este es, sin duda, uno de los lugares apropiados para apuntalar la industria cultural en Granada. Puro cimiento.
Aunque nació enfocada en la animación 3D, con películas como ‘El lince perdido’, ‘Justin y la espada del valor’ o ‘La dama y la muerte’ (el corto nominado a los Oscar), Rokyn ha crecido en los últimos años con una filosofía nueva y producciones que recuperan el 2D, especializándose en animación «un poco más adulta, no solo familiar». Ahí tienen ‘Pobre diablo‘, uno de los grandes éxitos del estudio y la primera serie de animación europea que hizo HBO; o los cortometrajes ‘Estela‘, dedicado al acelerador de partículas, y ‘Elvira y el tesoro‘, sobre la candidatura de Granada a Capital Cultural de Europa 2031.
La empresa granadina está ahora enfrascada en un doble reto, desarrollando dos películas de animación al mismo tiempo. Por un lado, ‘Little bastards’, comedia gamberra que contará qué sucede cuando coges a los niños más malos del planeta y los llevas a un internado en los Alpes para reeducarles. Esos niños son versiones de 7 años de Hitler, Mussolini, Stalin, Fidel Castro y el becario, que es Franco. Por otro, todo un salto: un anime al más puro estilo japonés. «El anime nos aporta un posicionamiento muy chulo. No paran de llegarnos informes de todo lo disparado que está el anime: Crunchy Roll, Netflix… Ha crecido muchísimo. Y nosotros, desde Granada, estamos aprendiendo y trabajando mucho para ofrecer una gran historia».
«Prácticamente hay profesionales granadinos en todos los puestos clave»
Manuel Sicilia, director creativo del estudio, se apoya en el «talento y buen hacer» de Francesca Nicoll, productora ejecutiva y directora de producción de Rokyn Animation. Juntos cuentan actualmente con cerca de 60 profesionales, 60 artistas trabajando en sus nuevos proyectos. Número que va a crecer en los próximos meses hasta, calculan, rozar los 120. «Prácticamente hay profesionales granadinos en todos los puestos clave. Incluso hay gente de Granada que vive fuera y trabaja con nosotros, como Miguel Alaminos o Mayte Cabrera (varias veces nominada al Goya a mejor sonido). No por chovinismo, es que en Granada hay un talentazo que flipas».
Para que se hagan una idea, el presupuesto medio de una película de animación en España ronda de los 5 a los 20 millones de euros. Y esa es la horquilla en la que se incluyen las próximas películas de Rokyn. Pura industria. Pero es una industria que, a juicio de Sicilia, no solo aporta economía, también «orgullo cultural». «Que ciertos proyectos se hagan aquí y que eso permita que hablemos de nuestra cultura, de nuestras ideas, de nuestra forma de pensar… Eso tiene un valor enorme».
¿Cómo crear más industria cultural en Granada? «Creo que se podría sacar más partido a una fortaleza única en nuestra tierra: el cómic y la ilustración, que son como hermanos de la animación. Tenemos una cantera increíble, todo el mundo pregunta por qué pasa esto en Granada. Y es una industria que mueve mucho empleo joven, un empleo, además, muy chulo, que nos hace sentir orgullosos».
«Creo que se podría sacar más partido a una fortaleza única en nuestra tierra: el cómic y la ilustración»
Y añade: «Lo que necesita la industria cultural en Granada es ser industria. Hay gente que hace películas pagando dinero porque tiene tantas ganas de contar una historia que si tienen que pagar lo hacen. Lo que necesitamos es que el sector dé de comer a tantas familias como para que se convierta en una industria de verdad. Y creo que Granada está cogiendo buen ritmo».
Por otro lado, Sicilia cree que, en concreto, la industria del cine tiene que pelear por los incentivos fiscales. «Andalucía debe posicionarse. Nos quedamos atrás de Canarias, Navarra y País Vasco… Tenemos que subirnos al carro. Se han perdido proyectos en Granada por los incentivos fiscales».
Rokyn Animation es, sin duda, un pilar de la industria cultural de Granada. «El cine y el cine de animación abren una vía para Granada muy interesante. Una tendencia que debe estar presente en la Capitalidad Cultural».