Si bien es cierto que la naturaleza no puede obrar milagros y curar enfermedades por sí sola, hay estudios que afirman que puede ayudar de manera indirecta. Concretamente, los pacientes que pueden ver árboles u otros elementos de la naturaleza a través de la ventana de su habitación tienen mejores marcadores de recuperación en los hospitales.

Nazareth Castellanos es la directora de investigación del laboratorio Nirakara y cátedra extraordinaria de Mindfulness y ciencias cognitivas de la Universidad Complutense de Madrid. Además, es licenciada en Física Teórica y doctorada en Medicina, concretamente en Neurociencia, por la Universidad Autónoma de Madrid.

La naturaleza ayuda a los pacientes hospitalizados

Esta destacada neurocientífica, física teórica y divulgadora española ha visitado el programa de radio ‘La Ventana’, emitido en la Cadena SER, para hablar de algunos temas destacados. Uno de los que más interés ha generado ha sido cómo la naturaleza puede ayudar a los pacientes hospitalizados.

Nazareth Castellanos ha expuesto este fenómeno: «Cuando vemos, por ejemplo, murales o fotos relacionados con la naturaleza, también nos calman«.

Además, recuerda la existencia de dos estudios que hablan de este fenómeno: «Hay dos que son muy interesantes. Uno se publica en los años 90 en la revista ‘Science’: los pacientes que estaban hospitalizados y desde su ventana veían árboles tenían mejor pronóstico y mejores marcadores de recuperación que aquellos que veían un edificio desde su ventana. Otro estudio hecho con dentistas: aquellos que tenían murales de la naturaleza en sus consultas, sus pacientes se quejaban menos«.

Estudio de Roger S. Ulrich

En su explicación, Castellanos se refiere en primera instancia al estudio llamado ‘La vista a través de una ventana puede influir en la recuperación tras la cirugía‘ de Roger S. Ulrich. En este estudio, como anticipa la neurocientífica, se examinaron los registros de recuperación tras colecistectomía de pacientes en un hospital suburbano de Pensilvania entre 1972 y 1981 para determinar si la asignación a una habitación con vista a un entorno natural podría tener efectos reparadores.

Los resultados evidenciaron que 23 pacientes quirúrgicos asignados a habitaciones con ventanas que daban a paisajes llenos de árboles tuvieron estancias hospitalarias más cortas, recibieron menos comentarios negativos y tomaron menos analgésicos potentes que los otros 23 pacientes asignados a habitaciones similares, pero con ventanas que daban a la pared de un edificio de ladrillos.

Fuentes: