En la quietud de su hogar en Madrid, donde la primavera parece acompañar el dulce compás de su espera, Ana Boyer vive uno de los momentos más significativos de su vida. La hija menor de Isabel Preysler, que se encuentra en la recta final de su cuarto embarazo, ha querido rendir un homenaje cargado de nostalgia y ternura a la mujer que ha sido su brújula y su mayor ejemplo: su madre. Con motivo del Día de la Madre, la empresaria ha compartido un recuerdo de su álbum personal que ha cautivado a sus seguidores, una instantánea en la que una jovencísima Isabel, radiante y con esa elegancia innata que la caracteriza, sostiene en brazos a una Ana pequeña. “Feliz Día a todas las madres y en especial, a la nuestra. Love you to the moon and back”, escribía Ana conmovida.

"Hasta la luna y de vuelta", le escribe Ana en este día tan especial© anaboyer»Hasta la luna y de vuelta», le escribe Ana en este día tan especial

Si algo ha aprendido Ana de Isabel es el arte de mantener a la familia unida, a pesar de las distancias y los continentes que separan a los hermanos. Isabel Preysler, quien recientemente ha abierto su corazón en sus memorias Mi verdadera historia, siempre ha tenido claro que su papel de madre y abuela es su mayor legado. “A mis nietos, a los que adoro”, dice la dedicatoria de su libro, una obra donde confiesa que, a pesar de las leyendas, sus decisiones siempre han sido dictadas por el corazón.

tamara falc isabel preysler ana boyer hola4093© DARÍO ARANYOSu legado va desde sus hijos hasta sus nietos

Para Isabel, la llegada de este nuevo bebé supone su décimo nieto, una cifra que llena de vida la casa de Puerta de Hierro. La «reina de corazones» ha demostrado ser el nexo de unión de una saga que, aunque cosmopolita, se siente una «piña». Como bien recordaba Ana en su última entrevista con ¡HOLA!: “Hace muchos años nosotros ya nos veíamos teniendo tres o cuatro hijos… siempre nos hemos visualizado como una familia numerosa”.

ana boyer isabel ig© @anaboyerOtra fotografía de la pequeña Ana junto a Isabel

Para Ana esta no es una felicitación más, es el mensaje de una mujer que, a punto de convertirse en madre por cuarta vez, comprende mejor que nunca el valor de ese vínculo inquebrantable. Para Ana, este día tiene un matiz profundamente significativo, pues lo celebra rodeada de los suyos y con la ilusión de saber que, muy pronto, el amor en su hogar se multiplicará con la llegada de su primera niña.

Ana Boyer e Isabel Preysler juntas en Madrid.© @anaboyerPara Ana su madre no es solo su pilar es su ejemplo a seguir
La ilusión de la primera niña

La espera está siendo especialmente dulce. Aunque la salud ha sido siempre la prioridad, Ana no oculta la felicidad que le produce que el próximo miembro del clan sea una niña. «Obviamente, nos haría mucha ilusión que fuese una niña, pero, como hemos dicho en otras ocasiones, para nosotros lo importante sobre todo es la salud», declaró Ana Boyer a ¡HOLA! antes de conocer la noticia. Ahora, con el deseo cumplido, Ana mira al futuro con la serenidad de quien sabe que cuenta con el mejor espejo donde mirarse.

Ana Boyer© anaboyerAna Boyer está impaciente por la llegada de su pequeña
El refugio madrileño y la alegría de los niños

Tras años fijando su residencia en Doha junto a Fernando Verdasco, la familia ha regresado a la capital española para vivir estas últimas semanas antes del gran momento. Su llegada a Madrid no solo responde a una cuestión logística, sino a la búsqueda de esa seguridad y calor familiar que solo el hogar materno puede brindar, especialmente tras la incertidumbre vivida en Oriente Medio. Ana, que cumplió 37 años el pasado 19 de abril, está disfrutando de cada instante, cuidándose con mimos y tratamientos en su clínica de confianza para sobrellevar el cansancio propio del estado de gestación. “Mejorando la circulación estos días que tanto lo necesito”, confesaba recientemente con naturalidad.

La familia en su última escapada juntos© anaboyerLa familia en su última escapada juntos

La felicidad de la pareja es plena, y aunque sus tres hijos —Miguel, de siete años, Mateo, de cinco, y el pequeño Martín, que acaba de soplar dos velas— son su motor diario, la llegada de una pequeña es el sueño cumplido de una familia numerosa que siempre proyectaron. Hace apenas unos días, Ana compartía una emotiva reflexión al felicitar al benjamín de la casa: “¡Cómo pasa el tiempo! Nuestro Martín ya tiene 2 años. Le queremos más que a nadie”. Fernando, por su parte, se sumaba a la celebración con un mensaje que deja ver el orgullo de un padre entregado: “Feliz segundo cumpleaños, mi amor”.

"Cómo pasa el tiempo", ha escrito en sus redes© anaboyer»Cómo pasa el tiempo», ha escrito en sus redes

Al observar esa foto antigua, Ana no solo felicita a su madre, sino que reafirma un compromiso: seguir los pasos de esa mujer que, con una fuerza inagotable, ha logrado que todos sus hijos, desde Miami hasta Madrid o Doha, sientan que siempre tienen un lugar al que volver. En estas últimas semanas de dulce espera, bajo el sol de Madrid, Ana Boyer se prepara para entregar a su hija el mismo amor infinito que ella recibió, ese que, como bien dice, llega «hasta la luna y vuelve«.