Reza Valizadeh. Periodista iraní‑estadounidense, trabajó en Estados Unidos durante 16 años y fue detenido en septiembre de 2024 en Teherán tras regresar para cuidar de sus padres. Valizadeh fue condenado a 10 años de prisión, acusado de “colaboración con el gobierno hostil de Estados Unidos”. Desde su arresto, su estado de salud se ha deteriorado como consecuencia de su traslado a la peligrosa y superpoblada prisión de Fashafouyeh.

Jimmy Lai. Fundador del diario censurado Apple Daily, este empresario y periodista británico de 78 años fue arrestado el 10 de agosto de 2020 por la policía de Hong Kong. Se le imputaron los cargos de conspiración para publicar material sedicioso y confabulación con fuerzas extranjeras, delitos tipificados en la ley de seguridad nacional impuesta por Pekín para sofocar las protestas y silenciar la disidencia. En febrero de este año, un tribunal de Hong Kong lo condenó a 20 años de prisión junto a otros seis colegas de Apple Daily.

Pham Doan Trang. Autora, periodista y activista vietnamita, Trang fue condenada a nueve años de prisión por delitos de “propaganda antiestatal”. Su trabajo en medios como la revista jurídica Luat Khoa, que ella misma fundó, y el sitio web independiente The Vietnamese, se centra en la defensa de la democracia, la libertad de expresión, los derechos humanos y la denuncia de la brutalidad policial. Pese al progresivo deterioro de su salud durante la detención —atribuido en parte al acoso de las fuerzas de seguridad—, las autoridades le han negado acceso a tratamiento médico externo, según una investigación de The Vietnamese.

Zhang Zhan. Periodista china de 42 años que cumple su segunda condena. En mayo de 2020 fue detenida bajo el cargo de “provocar peleas y problemas” mientras informaba desde Wuhan durante el brote de la pandemia de covid‑19. Tras cumplir cuatro años de condena, fue arrestada nuevamente en 2024 bajo las mismas acusaciones. Según Reporteros Sin Fronteras, a Zhang se le ha negado el derecho a reunirse con abogados y a ser representada por un letrado de su elección en un juicio celebrado a puerta cerrada. Zhan se ha declarado en varias ocasiones en huelga de hambre por el maltrato recibido, y llegó a ser hospitalizada y alimentada a la fuerza durante su encarcelamiento.

Ulfatkhonim Mamadshoeva. Veterana periodista autónoma tayika detenida en 2022 en su domicilio, en el contexto de protestas masivas en la región autónoma de Gorno‑Badakhshan, en el este de Tayikistán. Las autoridades la acusaron de organizar los disturbios. Mamadshoeva fue condenada por múltiples acusaciones —entre ellas, traición, terrorismo, formación de un grupo criminal, usurpación violenta del poder estatal, asesinato e intento de asesinato— y sentenciada a 20 años de prisión.

Tsi Conrad. Cineasta y fotógrafo encarcelado desde 2018 por cubrir protestas y que continúa a la espera de una fecha judicial desde que apeló su condena de 15 años en 2023 ante el Tribunal Supremo de Camerún. Entre los cargos que se le imputan figuran secesión, hostilidad contra el Estado, rebelión y difusión de noticias falsas.

Frenchie Mae Cumpio. Periodista filipina de 27 años cuyos reportajes investigaban abusos cometidos por las fuerzas militares y policiales. Permanece retenida desde hace más de seis años, después de que un tribunal filipino rechazara el pasado febrero su solicitud de libertad bajo fianza. Cumpio fue condenada a entre 12 y 18 años de cárcel por acusaciones de financiación del terrorismo, pero una investigación externa concluyó que las autoridades colocaron armas en su domicilio para incriminarla en 2021.

Sevinj Vagifgizi. Directora del medio de investigación contra la corrupción Abzas Media, cumple una condena de nueve años de prisión en Azerbaiyán. Vagifgizi fue sentenciada a mediados de 2025 bajo la acusación de financiar crímenes y es uno de los 24 periodistas retenidos actualmente en el marco de la ofensiva de su país contra los medios independientes desde 2023. Ella y dos colegas fueron detenidos en ese año, rechazaron las acusaciones y denunciaron en un comunicado que se trataba de represalias por “una serie de investigaciones sobre los crímenes de corrupción cometidos por el presidente del país y sus funcionarios designados”.

Genet Asmamaw. Periodista etíope retenida desde hace tres años. Los tribunales la acusan de incitar a la violencia a través de redes sociales y otras plataformas, así como de movilizar a jóvenes con el objetivo de derrocar al gobierno. Presentará su defensa ante los tribunales este mes de mayo. De ser declarada culpable, Asmamaw podría enfrentarse a la pena de muerte. Según el CPJ, las acusaciones de terrorismo son la razón para mantener entre rejas a los cinco periodistas encarcelados en la actualidad en Etiopía.

Christophe Gleizes. Periodista deportivo francés autónomo encarcelado en Argelia tras ser detenido durante una cobertura y posteriormente condenado por apología del terrorismo y “posesión de publicaciones para la propaganda de iniciativas contra los intereses nacionales”. Según Reporteros Sin Fronteras, Gleizes es el único periodista francés actualmente preso en el mundo. Su condena de siete años de prisión fue ratificada por un tribunal de apelación en 2025.