Mireia Martínez Castillo, de la Vall d’Uixó, ha recibido el Premio Europa a la Innovación en Salud y Cuidado Oncológico. Especialista en estética y micropigmentación reconstructiva, Martínez Castillo es fundadora de MIAREOLA, un proyecto dedicado a la recuperación estética y emocional de personas que han atravesado un proceso oncológico. Su trabajo se centra en el acompañamiento de pacientes antes, durante y después de los tratamientos, abordando el cuidado de la piel, el tratamiento de cicatrices y la reconstrucción estética mediante micropigmentación tridimensional y prótesis de areola hiperrealistas.
–¿Qué supone para ti haber obtenido el premio europa?
–Recibir el Premio Europa ha supuesto para mí una enorme emoción y también una gran responsabilidad. Más allá del reconocimiento personal, siento que este premio da visibilidad a una labor muy necesaria que todavía sigue siendo poco conocida: el acompañamiento estético y emocional de mujeres que han pasado por un cáncer de mama. Para mí significa que un trabajo hecho desde la sensibilidad, la dedicación y el respeto hacia cada paciente está empezando a tener el reconocimiento que merece.
«La estética oncológica no es solo imagen, sino también bienestar emocional»
—Eres Especialista en estética y micropigmentación reconstructiva, ¿en qué consiste tu trabajo?
–Como esteticista oncológica especializada en micropigmentación reconstructiva, mi trabajo consiste en acompañar a la paciente en el cuidado de su piel durante todo el proceso que atraviesa.Trabajo la piel antes de comenzar cualquier procedimiento, durante el tratamiento médico y también en la fase posterior, porque muchas veces la piel necesita una atención muy específica después de un proceso oncológico. Mi objetivo es preparar el tejido para que posteriormente pueda recibir la micropigmentación en las mejores condiciones posibles.
Una de las técnicas más especializadas que realizo es la micropigmentación de areola tridimensional, mediante la implantación de pigmentos en la piel con una técnica muy realista que permite recrear visualmente una areola natural. Aunque no existe relieve físico, gracias al efecto óptico tridimensional consigo simular profundidad y volumen con un resultado muy natural.
–¿A qué perfil de pacientes asistes principalmente?
–Atiendo a mujeres que han superado un cáncer de mama y que han pasado por una reconstrucción mamaria o una mastectomía y también mujeres que han pasado por intervenciones quirúrgicas como mamoplastia, mastopexia y tienen cicatrices visibles. También realizo micropigmentación para que la pérdida de las cejas o las pestañas en pacientes oncológicos sea menos impactante. Cada caso es diferente y cada mujer necesita un enfoque totalmente personalizado.
—Eres fundadora de Miareola, ¿puedes explicarnos en qué consiste este proyecto?
–Miareola nace para ofrecer una solución especializada a mujeres que, después de una mastectomía o una cirugía mamaria, necesitan recuperar una parte importante de su imagen y de su bienestar.
A través del proyecto realizo micropigmentación reconstructiva de areola, tratamiento de cicatrices, cuidado de la piel durante todo el proceso oncológico y también prótesis de areola totalmente personalizadas, adaptadas a cada mujer.
Además de la parte estética, Miareola busca dar visibilidad a la importancia del acompañamiento emocional durante estos procesos. Mi objetivo es que en un futuro este servicio pueda llegar también a los hospitales públicos para que más mujeres puedan beneficiarse de una atención tan necesaria.

La micropigmentación oncológica reconstruye las areolas de las mujeres con cáncer de mama / Mediterráneo
–Para una mujer que sufre un cáncer de mama ¿el tratamiento de las cicatrices es mucho más que estética? ¿por qué?
–Sin duda. Cuando una mujer mira una cicatriz después de un proceso tan duro, muchas veces no está viendo solo una marca física, sino el recuerdo de todo lo vivido. Tratar esa cicatriz no significa únicamente mejorar la piel; significa ayudar a transformar esa huella en una parte integrada de su cuerpo. Muchas pacientes me dicen que vuelven a reconocerse en el espejo, y eso va mucho más allá de la estética.
–Es un proceso que se prolonga en el tiempo, ¿aproximadamente cuánto, tanto la fase previa, como la micropigmentación en sí?
–Es un proceso que requiere tiempo porque primero se trabaja la calidad de la piel durante todo el tratamiento oncológico, ayudando a prepararla antes, durante y después de la quimioterapia o la radioterapia.
En el caso de la micropigmentación, es necesario esperar a que el cirujano y el oncólogo confirmen que la piel está preparada, algo que normalmente ocurre a partir de los seis meses después de la cirugía, aunque siempre depende de cada paciente.
La micropigmentación suele realizarse en dos sesiones separadas por unos 30 días, y se complementa con la prótesis de areola personalizada, que ayuda a completar de una forma muy natural el proceso de recuperación.

Mireia Martínez / Mediterráneo
–Eres de la Vall d’Uixó ¿dónde ejerces tu profesión?
–Estoy en un centro médico donde realizo un acompañamiento especializado y totalmente personalizado a cada caso.
–La micropigmentación estética tiene otras aplicaciones, ¿podrías explicarnos algunos detalles?
–Sí, además de la parte reconstructiva, la micropigmentación también tiene aplicaciones estéticas como la mejora de cejas, labios o línea de ojos, pérdida de cabello, siempre buscando resultados naturales. También puede utilizarse para corregir pequeñas asimetrías, disimular cicatrices o mejorar zonas donde se ha perdido pigmentación.
–¿Crees que tu profesión es conocida o se debería divulgar más para que todas las mujeres que atraviesan por este proceso se puedan beneficiar?
–Creo que sigue siendo una profesión bastante desconocida y, sin embargo, muy necesaria dentro del proceso oncológico. Muchas mujeres no reciben suficiente información sobre todo lo que puede hacerse antes y durante el tratamiento para reducir el impacto emocional que supone la pérdida del cabello, de las cejas, de las pestañas o el deterioro de la piel.
La estética oncológica no es solo una cuestión de imagen, sino también de bienestar emocional. Por eso considero que sería muy importante dar mayor visibilidad a esta profesión e incluso integrarla dentro de los espacios sanitarios, porque acompañar a la paciente desde una perspectiva más humana puede ayudar mucho a sobrellevar la enfermedad.

Es un tratamiento que permite la reconstrucción tras una cirugía oncológica / Mediterráneo
–Este no es el primer galardón que recibes ¿cuáles son los otros?
–En 2025 fui subcampeona mundial de micropigmentación de areolas en un campeonato internacional celebrado en Río de Janeiro, y poco después Miareola recibió en Madrid el Premio Excelencia a la Salud por su labor con pacientes oncológicas. Este año también he sido reconocida en los premios de Cadena SER Mujeres tenían que ser, por el impacto social y emprendedor del proyecto, junto a mujeres de gran trayectoria como Inés Ballester, Pastora Soler, M José delgado o la humorista la tía Visantica. Además, una parte muy importante de mi trabajo es que cada año realizo varios tratamientos de forma gratuita para mujeres que no tienen recursos económicos porque considero que este trabajo tiene un compromiso social importante.
—Y el premio Europa, ¿ha galardonado a otros castellonenses cuáles son? ¿También hay personas a nivel nacional reconocidas, algún ejemplo?
–Hemos sido 4 galardonados. Junto a mi la cantante Belle de Z, el humorista Carlos Latre y Esteban Ventura por su trayectoria en la moda. A nivel nacional María Casado y Diego Losada periodistas y el bailaor Rafael Amargo entre otros.
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