Pocas películas pueden presumir de haber inaugurado un subgénero, y menos de haberlo hecho de forma tan rentable

Con un presupuesto mínimo, El proyecto de la bruja de Blair recaudó 248 millones de dólares a su estreno en 1999, encendiendo la fiebre del found footage y animando a toda una generación de cineastas a dirigir sin importar su falta de recursos. Como es natural, la película iba a propiciar algún tipo de secuela, pero hasta ahora lo más parecido ha sido Blair Witch, un film de 2016 a cargo de Adam Wingard.

Esta propuesta no convenció a nadie, así que pasaron unos años más antes de que la industria se decidiera por impulsar un reboot de El proyecto de la bruja de Blair. Al frente están nada menos que James Wan con Atomic Monster y Jason Blum de Blumhouse, como productores tras haber estrenado La momia de Lee Cronin para gozo del fan del género. Lionsgate es el estudio central, por otra parte, en lo que sin embargo ha sido un proyecto polémico desde el principio, por sus ausencias.

Y es que El proyecto de la bruja de Blair iba a salir adelante sin mediación alguna de los cineastas originales: Eduardo Sánchez, Daniel Myrick y Gregg Gale. Junto a dos de los miembros del reparto original (Joshua Leonard y Michael C. Williams), fueron muy publicitados hace tiempo sus reproches a Lionsgate, asegurando que el proyecto estaba saliendo adelante sin su conocimiento. Que era “repugnante y de mal gusto” y culminaba “25 años de faltas de respeto”.

En efecto, 25 años después del estreno, el reboot de El proyecto de la bruja de Blair está en marcha… pero sus artífices ya no están enfadados. Sánchez, Myrick y Gale se han incorporado como productores ejecutivos del film, y lo mismo ha sucedido con Leonard y Williams mientras que seguimos sin saber nada de la tercera integrante del reparto, Heather Donahue (retirada del cine desde hace tiempo).

Los directores y actores originales de El proyecto de la bruja de Blair tendrán su participación en la secuela, mientras la persona a cargo de todo será Dylan Clark. Se trata de un cineasta emergente que ha desarrollado varios cortos de terror, dándose a conocer en la órbita de YouTube hasta que Universal se ha interesado por su trabajo. 

De modo que ahora mismo no solo está en frente de la nueva El proyecto de la bruja de Blair, sino que además tiene apalabrado con Universal desarrollar un largo a partir de una de sus piezas, Portrait of God. Apadrinado, nada menos, que por Jordan Peele y Sam Raimi, así que parece sin duda alguien adecuado para una película de tan amplia responsabilidad histórica.