El Club Baloncesto Zaragoza cerró su eliminatoria de cuartos de final por el ascenso a Primera FEB con una derrota por 81-75 ante Caja 87 en un partido que, más allá del resultado, volvió a evidenciar el carácter y la competitividad de los de Toño Martín.
Desde el salto inicial, el CBZ salió decidido a cambiar el guion de la eliminatoria. Con una defensa intensa y un ataque valiente, los aragoneses llevaron la iniciativa durante gran parte del encuentro, alcanzando ventajas cercanas a los diez puntos. El plan era claro: incomodar, imponer ritmo y sembrar dudas en el conjunto sevillano. Y durante muchos minutos, lo consiguieron. El premio a ese trabajo llegó al descanso, con un esperanzador 29-39 que reflejaba el dominio visitante.
Liderados por el acierto y el descaro de Zhao y Jiménez, los de Martín lograban mantener viva la ilusión de una remontada que, aunque complicada, comenzaba a tomar forma sobre la pista. Sin embargo, la losa del partido de ida (un contundente -23) pesaba demasiado. Aun así, el CBZ no dejó de creer. En un último intento por obrar la machada, arriesgó en ambos lados de la pista buscando acercarse en la eliminatoria. Pero fue entonces cuando Caja 87, empujado por su afición y su experiencia competitiva, supo gestionar mejor los minutos finales. En los dos últimos minutos, los locales aseguraron una victoria que les da el billete a semifinales.
Más allá del resultado, el CBZ cierra una temporada sobresaliente. Recién ascendido, con un proyecto prácticamente nuevo y con una base de jugadores zaragozanos y comprometidos con la ciudad, el equipo no solo ha logrado consolidarse en la categoría, sino también alcanzar los playoffs de ascenso. El cruce, además, no era sencillo. Enfrente, un rival con un presupuesto que multiplica el de los aragoneses. Pero, aun con todo, el equipo ha competido sin complejos.