El dress code de la Met Gala de este año, bajo el lema Fashion is art, está más abierto incluso que otros años a interpretaciones personales. Un tema que está relacionado con la exposición que se inaugura en el museo y que este año tiene objetivo “volver a incluir el cuerpo en las conversaciones sobre arte y moda, y ensalzarlo, no eliminarlo para elevar la moda a forma de arte», tal y como explicaba Andrew Bolton, comisario jefe del Costume Institute. Con todo este cóctel de ideas, Georgina Rodríguez se ha puesto manos a la obra y, junto al belga afincado en París Ludovic de Saint Sernin, ha creado un look de alta costura a la altura de la alfombra roja de la Met Gala.

Mike Coppola/Getty Images
Cuenta el comunicado que el diseñador quedó impactado por la profunda fe de Georgina, especialmente por su devoción a la virgen de Fátima y este fue el punto de partida para un vestido con el azul claro de la imagen como base. La sensualidad característica de Saint Sernin se refleja en el corsé, decorado con las cintas y ojales tan habituales en las prendas del diseñador. Las copas están realizadas íntegramente en encaje francés, tejido en telares tradicionales de Calais-Caudry y los ojales están pintados a mano para que se fundieran con el tejido. En el interior del vestido, junto al corazón, se han bordado a mano dos frases: “Donde ella está, el alma encuentra refugio” y también “y líbranos del mal, amén”.
El velo que acompaña el vestido está confeccionado con flores de encaje bordadas a mano, reforzando así la factura artesanal propia de la alta costura de su look. Un diseño que requirió dos meses de trabajo y que fue llevado a cabo en los talleres del diseñador en París, aunque Saint Sernin viajó en dos ocasiones a Madrid para hacer las pruebas a Georgina y que esta noche todo saliera perfecto. Pero, además del vestido, ha habido un elemento más que ha centrado todas las miradas y, tratándose de Georgina, no podía ser otra cosa que unas imponentes joyas. Junto a su descomunal anillo de compromiso, la empresaria ha encargado para la ocasión un rosario diseñado por ella misma.
Se trata de una joya realizada en oro blanco con cinco perlas naturales, 53 diamantes engastados en la cadena y 11 más en la cruz. Un medallón de la virgen de Fátima en oro blanco, rodeada de diamantes y con los nombres grabados de ella, Cristiano Ronaldo y sus hijos completan esta joya valorada en 7 millones de euros. Además, ha llevado un anillo y pendientes de Chopard y unas sandalias con un tacón de 14 centímetros, no aptas para las que sufren de vértigo, de la marca italiana Le Silla.