«Una inmersión en el imaginario y en los usos históricos de las cavernas como espacios de memoria, refugio y violencia”. Así define el artista y profesor de la Facultade de Belas Artes de Pontevedra Berio Molina su documental «Furada Negra» al presentarlo en el Play-Doc, donde logró el premio de la sección competitiva de Galicia en la 22 edición de este Festival Internacional de Cinema de Tui.
El jurado de estos galardones decidió otorgar este premio ex aequo a «Crías», de Xiana do Teixeiro, y al cortometraje documental en el que Molina combina imágenes de archivo de diferentes cuevas gallegas con el “paisaje sonoro” de estos espacios subterráneos.
“Muy contento, porque siempre es de agradecer que valoren el trabajo que haces”, reconocía Molina después de recibir este galardón en la jornada de cierre del festival. A esto se sumaba el “valor especial” de poder recoger este galardón en un acto en el que estuvieron presentes integrantes del Clube Espeleolóxico Maúxo, responsables del trabajo que sirvió como punto de partida de «Furada Negra».
Molina explica que el film premiado emplea material de archivo anterior al año 1970, que este club recopiló con los años y que dio lugar al libro «Tesouro Espeleolóxico Galego, editado por aCentral Folque, que reúne este conjunto de imágenes y documentos sobre cuevas, junto con textos de Alba Cid.

El film implicó también la obtención de un registro sonoro de las cuevas gallegas. / «Furada Negra»
“El grueso del libro es un archivo que tiene la peculiaridad de que no hay una jerarquía en las entradas”, señala Molina de un trabajo que reúne un conjunto “muy amplio” de textos e imágenes “todos a un mismo nivel”, lo que lo hacía a su vez “muy sugerente para hacer el corto, porque abría muchas vías de entrada y muchas vías de descubrir cosas”.
Además, se trataba de un archivo al que le faltaba una dimensión sonora, lo que llevó al cineasta y docente a trabajar, junto con Xoán-Xil López, en la “generación de un archivo sonoro” a través de grabaciones en el interior de cuevas como las do Folón. De este modo buscaba que la obra pudiera reflejar también “el paisaje sonoro” de estos espacios, caracterizada asimismo por esa diversidad de entradas, “ya que en unas escuchabas una cascada, en otras un riachuelo, en otras unas gotas…”, apunta.
Seleccionado en los últimos meses para diferentes festivales, el galardón otorgado por el Play-Doc se suma a los que este documental obtuvo previamente en el 22 Festival Internacional de Cinema de Artes Visuais Cortocircuito, donde obtuvo el Premio GZ a la mejor película gallega, y en la 21 Mostra Internacional de Cine Etnográfico (MICE), donde alcanzó también el galardón al mejor film gallego.
En esta ocasión, el trabajo dirigido por Molina y el film de Xiana do Texeiro fueron seleccionados ganadores de la Competición Galicia del Play-Doc por un jurado integrado por la productora Leire Apellaniz, el cineasta Eloy Enciso y el profesor, investigador y programador Daniel Rivas.
Según informó al festival, este jurado destacó la voluntad de este documental de “crear un atlas de lo telúrico que, partiendo del territorio gallego, revela su historia a través de cuevas, peñas y mitos del subsuelo”, definiéndolo como “una película con múltiples fugas, cuyo delicado pero fructífero uso de archivos sonoros, visuales y literarios, nos fascinó”.
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